Este nuevo dron cuenta con "bigotes" que le ayudan a orientarse en la oscuridad o en zonas con humo y polvo, como los campos de batalla, y pesa menos de 100g
Los bigotes permiten que el dron mapee espacios sin cámaras ni señales de GPS
- Dos bigotes artificiales le dan a este diminuto dron un sentido del tacto funcional
- Los sensores de presión situados en la base de los bigotes detectan el contacto con la superficie al instante
- El software integrado procesa los datos táctiles utilizando solo 34 kilobytes de memoria
Un equipo de investigación de la Universidad Tecnológica de Delft, en los Países Bajos, ha desarrollado un dron diminuto que utiliza bigotes artificiales para navegar en lugares donde los sensores convencionales tienen dificultades.
El sistema se basa en el contacto físico en lugar de cámaras o posicionamiento satelital, lo que permite a la aeronave detectar superficies cercanas a través del tacto.
Los investigadores diseñaron la tecnología para drones que pesan menos de 100 gramos, en los que agregar equipo de detección voluminoso puede agotar rápidamente la capacidad disponible.
Unos pequeños bigotes le brindan al dron otra forma de percibir su entorno
El dispositivo cuenta con dos filamentos delgados cerca de su “nariz”, inclinados hacia arriba y conectados a sensores de presión en miniatura situados debajo.
Cuando cualquiera de los filamentos toca un objeto, los cambios de presión proporcionan información que ayuda a la aeronave a estimar su posición con respecto a las superficies cercanas.
Esa información le permite al dron esquivar obstáculos, mantener contacto con estructuras y construir una representación básica de los espacios circundantes.
Este enfoque se inspira en los roedores y otros mamíferos, que utilizan los pelos faciales para moverse por entornos reducidos con visibilidad limitada.
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“En este caso, nuestro objetivo es equipar a los drones con una capacidad táctil avanzada, no para la manipulación en el aire, sino para un concepto novedoso de navegación táctil”, dijo Salua Hamaza, profesora asociada de Interacción Física Aérea e Inteligencia Incorporada.
El sistema debía ser liviano, procesar rápidamente y consumir poca energía para que la navegación táctil pudiera volverse práctica a bordo de aeronaves pequeñas.
El sistema de detección funciona con solo 34 KB
Uno de los principales obstáculos fue el flujo de aire, ya que las corrientes pueden alterar fácilmente las lecturas de los bigotes y confundir a los sensores de presión que se encuentran debajo de ellos.
Para solucionarlo, los investigadores desarrollaron un programa de procesamiento ligero que separa las turbulencias del contacto real con las superficies en tiempo real y con precisión milimétrica.
Todo el software integrado ocupa apenas 34 kilobytes de memoria, lo que mantiene los requerimientos de procesamiento en niveles inusualmente bajos para un sistema de detección autónomo.
El software de navegación tradicional diseñado para drones más grandes normalmente requiere una capacidad de procesamiento considerablemente mayor que la que necesita actualmente este compacto sistema de procesamiento de bigotes.
"Queríamos demostrar que el sentido del tacto no tiene por qué implicar un mayor tamaño o consumo de potencia de cómputo", explicó Chaoxiang Ye, candidato a doctorado e investigador de Deft.
Su reducido tamaño permite que el dron interprete la información del entorno sin depender de un procesamiento externo.
El enfoque no será adecuado para los drones más rápidos, pero, en el caso de pequeñas unidades de rescate, la detección mediante el tacto podría resultar realmente valiosa.
Este dispositivo es especialmente útil en entornos donde el humo, el polvo, la oscuridad o la infraestructura dañada podrían interferir con las cámaras y otros equipos ópticos.
Una posible aplicación de este dron sería en edificios colapsados, donde las labores de rescate pueden resultar complicadas debido a la inestabilidad y los espacios reducidos, y donde los sistemas convencionales de detección aérea podrían no ser confiables.
Los drones pequeños podrían entrar en espacios restringidos antes que los equipos de respuesta humanos y utilizar el contacto físico para recopilar información sobre las estructuras cercanas y posibles rutas de acceso.
El sistema también podría proporcionar otro método de detección cuando las señales GPS no estén disponibles o la información visual sea difícil de interpretar.
A través de TomsHardware
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- Efosa Udinmwen Freelance Journalist