Skip to main content

Creo que Caballero Luna ha sido el auténtico bombazo de primavera de Marvel, y no Doctor Strange 2

Caballero Luna mira fijamente a la cámara mientras se prepara para la batalla en el episodio 6
(Crédito de imagen: Marvel Studios/Disney Plus)

Los grandes estrenos de primavera de Marvel Studios, Doctor Strange en el Multiverso de la Locura y Caballero Luna, ya están disponibles para su visionado en cines y en Disney+ respectivamente, así que es hora de hablar con claridad y spoilers de cómo va esta parte de la Fase 4 del Universo Cinematográfico de Marvel (opens in new tab).

En esta época de fans y haters que estamos viviendo es difícil encontrar un criterio común por el que evaluar una producción (ya sea película o serie) desde un punto de vista objetivo y común al público general. Muchos valoran la participación de actores consagrados, otros prefieren un buen trabajo en el CGI, que les sorprendan con cameos, un buen montaje, o una historia original. Incluso hay quienes se conforman con que el director refleje su estilo personal en la cinta.

Hay que reconocer que, en esta Era Dorada de los superhéroes en el cine, algunos de esos pilares clásicos sobre los que debía sustentarse una película o serie ya no son tan importantes o no tienen tanta cabida en este género tan efectista y colorido. No voy a suscribir esas palabras de Martin Scorsese en las que afirmaba que "las películas de Marvel no son cine, sino un parque de atracciones", pero puedo llegar a entender por qué un señor de 79 años que ha hecho varias obras maestras de la historia del celuloide opina lo que opina. Dicho esto, cálmese un poco, Mr Scorsese. No voy a negar que Taxi Driver, Uno de los Nuestros, Shutter Island, Infiltrados y muchas otras son peliculones a otro nivel, pero en las 3 ocasiones que pagué mi entrada para ver Vengadores: Endgame (si algo te hace feliz y no es perjudicial, repite) salí de la sala llorando, y eso es CINE, le pese a quien le pese.

(Image credit: Marvel Studios/Disney)

Despacito y buena letra

En el presente, y aún con algo de resaca del evento que supuso Spider-Man: No Way Home en las últimas navidades, Marvel Studios ha lanzado en lo que va de año dos producciones, una para tele y otra para cine, que están en boca de todos. Lo curioso, en mi opinión, es que se han intercambiado los puestos en cuanto a las sensaciones que se suponía que iban a dejar en nosotros. Habiendo pasado tan poco tiempo desde la emisión del último capítulo de Caballero Luna y el estreno de Doctor Strange 2, he podido comparar más claramente los sentimientos que me han provocado tanto la una como la otra. Y creo que hablo por muchos (o no, me da igual) cuando digo que Caballero Luna ha ganado fácil. Hay varias claves que me han llevado a esa conclusión, aunque la principal es la asequibilidad de la historia para el espectador. 

Caballero Luna es una serie que prácticamente se podría ver sin conocer nada más del Universo Cinematográfico de Marvel, mientras que Doctor Strange es una película que te exige haber visto tanto las películas anteriores como algunas series (imprescindible haber visto Bruja Escarlata y Visión para que tenga algo de sentido). Y, aunque me encanta que las tramas de las películas de Marvel se retroalimenten unas de otras y construyan una historia coral mucho más grande, esto es un poco excesivo. 

Para explicarme debo remontarme de nuevo a Endgame y hablar de cómo se quedó en nuestros corazones para siempre. Durante 10 años de películas que empezaron con Iron Man en el 2008, Marvel ha creado un universo del que empezamos a vislumbrar su potencial en Vengadores del 2012. Ver cómo los héroes de la continuidad construida hasta ese momento interactuaban, colaboraban, tenían su tiempo en escena y se iban conociendo de forma natural, era una fantasía que los lectores de cómics no pensábamos que fuera a quedar bien en la gran pantalla. O al menos no tan bien. De ahí en adelante la cosa se puso cada vez más interesante, las fases avanzaban, las historias se entremezclaban con más sentido del que cabría esperar, nuevos personajes aparecían, y todos ellos se iban desarrollando de manera orgánica según los eventos vividos. Es cierto que algunas películas no salieron como esperábamos, pero tampoco fueron fiascos que nos hicieran renegar de la franquicia. Pero todo esto llegó a su cenit en Infinity War y Endgame, y los que habíamos estado yendo al cine durante una década para ver a estos tipos raros con mallas tuvimos nuestra recompensa cuando el villano que nos estaban presentando desde dos fases atrás acabó siendo tan temible e impresionante como Darth Vader en Star Wars. Nos quitamos la espina del baile que Steve le debía a Peggy, entendimos desde dónde venía ese "Yo soy Iron Man", y por fin tuvimos nuestro "Vengadores: reuníos", en uno de los momentos más épicos que se pueden vivir frente a una pantalla.

En ese momento, Marvel Studios toca techo. ¿Qué ha pasado desde entonces?

WandaVision

(Image credit: Marvel Studios)

A veces, menos es más

Bueno, a no ser que hayas pasado los últimos años en una cueva, sabrás que la cosa no ha parado. Marvel Studios ha continuado expandiendo su universo a través de más series y películas, aunque algunas de ellas deambulan sobre la fina línea que separa un producto decente de un pasarratos de domingo por la tarde. Bruja Escarlata y Visión, Loki y, por supuesto, Spider-Man: No Way Home, pasaron bien el corte. Sin embargo, Falcon y el Soldado de Invierno, Viuda Negra, Eternals, Ojo de Halcón u otras, no han dejado un recuerdo duradero ni especial en la cabeza de quien firma estas líneas.

No soy ingenuo, sé que Marvel y Disney tienen que seguir sacando material para que nosotros les lancemos sin pensar nuestro dinero a cambio de suscripciones y entradas. Saben que aún cuentan con nuestra confianza y todavía no han tenido un fracaso tan grande como para hacernos creer que no vale la pena ver lo próximo que lancen. El problema viene cuando uno analiza con detenimiento cada producto y empieza a estar más claro qué historias se han lanzado con un buen proyecto, planificación, ideas y esmero, y cuáles se han lanzado como material de consumo rápido para ganar unos cuantos millones más. Porque, seamos sinceros, Viuda Negra, Falcon y el Soldado de Invierno o Eternals nos han hecho bostezar más de una vez, no están al nivel que se espera de Marvel, y las podrían haber reservado para un mejor momento.

Pero (¡y por fin llego al quid de la cuestión!), ¿qué elementos hacen que Caballero Luna y Doctor Strange en el Multiverso de la Locura causen impresiones tan diferentes? Fácil. Cuestión de estilo, ritmo y forma. ¿Qué quiere ser cada producción individualmente?

Caballero Luna es simplemente una maravilla a muchos niveles, y casi sin pretenderlo. Es una serie con una narrativa ejemplar, que sabe lo que quiere contar y cómo. Nos propone una aventura que se va desarrollando poco a poco, con un trasfondo y mitología que nos van explicando de forma muy clara, con unos actores que sencillamente lo bordan (dadle ahora mismo todos los premios del mundo a Oscar Isaac), con un ritmo ligero pero no atropellado, y sobre todo, es una historia que no intenta ser más grande de lo que es. Nos ha llevado al más allá y al fondo de la locura de Marc Spector sin que nos sintamos ajenos a lo que estamos viendo. No le ha hecho falta conectar con el UCM más que en un par de guiños discretos que no afectan a la trama, y aunque ha explorado otras realidades y mundos, no crea la sensación de que harán falta 3 spin-offs y 2 secuelas para abordar las consecuencias de todo lo que plantea.

(Image credit: Marvel Studios/Disney Plus)

Usando todos los colores del estuche

El gran compromiso de Doctor Strange en el Multiverso de la Locura es querer ser otro hito como No Way Home sin haber preparado primero el terreno. Como dice el refrán: "quien mucho abarca, poco aprieta". Y eso es justo lo que le ha pasado a esta cinta. Hace unas líneas he divagado sobre cómo el UCM se ha construido con paciencia durante muchos años, y nos ha llevado a los fans a un viaje de la mano de unos personajes a los que conocemos y a los que tenemos interiorizados. Esos cimientos tan sólidos soportan hasta el malabarismo con antorchas que es el guion de la tercera entrega de Spider-Man, con cameos de otras franquicias y todo, porque tenemos en nuestra cabeza las referencias necesarias para entender el embrollo argumental que es esa película.

Por otro lado, en Doctor Strange 2 en El Multiverso de la Locura nos presentan nuevos mundos que no sabemos cómo funcionan, unos enemigos que no sabemos de dónde salen o cómo de peligrosos son, una nueva heroína a la que hay que salvar constantemente antes de que podamos siquiera empatizar con ella y cuyos poderes sirven a las necesidades del guion: al principio son para viajar entre universos y, hacia el final, también para golpear. Las apariciones fugaces y desaprovechadas de nuevos héroes no causan ni una fracción del efecto que causaron los 3 Spideys. Además, el filme quiere ser un festival de efectos visuales, una casa del terror, una ventana a nuevos proyectos y personajes, y un viaje lisérgico que se queda en poco para lo que prometía el título (no, cruzar la calle en rojo y las bolas de pizza no impresionan a nadie). La película te dice "¡No hay tiempo para explicaciones, sube al bananamóvil!", pero uno no acaba de sentirse cómodo con tantas dudas en la cabeza, las cuales acaban por resolverse de forma perezosa y poco convincente. Y, mientras que antes se nos explicó el proceso de cómo llega el Capi a ser digno de levantar el Mjolnir, el detonante que lleva a América Chavez al siguiente nivel es un rápido discurso motivacional de "cree en ti misma". ¿Es eso lo mejor que tienes, Marvel?

Evil Doctor Strange casts a spell in Doctor Strange in the Multiverse of Madness

El Doctor Extraño se enfrenta al Darkhold en su segunda película en solitario. (Image credit: Marvel Studios)

Cuéntame una historia, no cuatro

Quizás por el hecho de que Marvel Studios cuenta ahora con los recursos del coloso Disney, se han visto capaces de desarrollar su universo en varias direcciones: las series, el multiverso, las pequeñas historias de la calle, el espacio profundo, los dioses de cada dimensión y, ya que estamos, seis tipos diferentes de magia. Lo que antes era un sólido rascacielos ahora es un castillo de naipes que hace lo posible por ser consistente. Personalmente, me siento más cómodo dentro de la cabeza de Marc Spector (con sus animales parlantes y planos mentales) que en el multiverso de Strange. Tengo mucha curiosidad por ver qué pasará con Caballero Luna y su tercera personalidad, pero me da mucha pereza ir con la Clea de Charlize Theron a ver qué demonios ocurre con la dichosa incursión. Quiero una obra bien interpretada. Quiero enamorarme de los nuevos personajes como lo estoy de Steven Grant. Quiero poder imaginar en mi cabeza la solución al conflicto, y saber por qué los protagonistas van a dar su siguiente paso, y no sentirme como en una atracción de... Oh, Dios mío, ¿le ha dado el tiempo la razón a Scorsese?

No del todo. Si el UCM no fuera capaz de seguir ofreciendo historias interesantes y absorbentes, no existiría Caballero Luna. Doctor Strange 2 está pagando los platos de haber salido después de No Way Home. Tiene la responsabilidad de ser un evento al nivel de la última de Spider-Man, y no puede con ello. Los tráileres de Doctor Strange en el Multiverso de la Locura, el propio título de la película, incluso el final de Spider-Man: No Way Home son lastres que le han pesado demasiado a este film. A la salida del cine, la mayoría de las caras reflejaban un "venía dispuesto a aplaudir, pero no he visto el momento". En cambio, a Caballero Luna si le aplaudí desde mi sofá, sin que tenga "la escena espectacular que te deja con la boca abierta", como la de los Illuminati. Kevin Feige, escúchame: no queremos mega-eventos cada medio año, queremos buenas películas, aunque sean pequeñas. Un amigo y vecino Spider-Man deteniendo atracadores en Queens es algo que todos nos morimos por ver. Una guerra interdimensional que mezcla series, películas, otras franquicias, otros universos y al Pato Howard, puede ser correr demasiado para un público que aprendió durante 22 entregas por qué se debía temer a Thanos.

Seguimos confiando en ti, Marvel. Iremos a ver Thor 4 al estreno, no te preocupes. Simplemente, tómatelo con más calma y no saques todos los juguetes de la caja a la vez. Vayamos poco a poco. Así podremos saber cómo funcionan, por qué son especiales y disfrutaremos más con todos ellos.

Editor en TechRadar España de día, guitarrista de blues y friki de los cómics de noche. ¿O era al revés?