Puede que Windows 7 no esté tan muerto después de todo

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(Crédito de imagen: Microsoft)

La tecnología es un mundo incierto y, a pesar de que la vida útil oficial de Windows 7 terminó a principios de esta semana, tal como os contamos ayer (opens in new tab), los informes han afirmado que el software todavía puede vivir un poco más.

Al parecer, Microsoft ha añadido UEFI y Secure Boot a Windows 7, lo que podría prolongar la vida de las máquinas que aún utilizan la plataforma sin tener que preocuparse de sufrir un ciberataque.

Secure Boot permite a un ordenador comprobar que los controladores de software y firmware que utiliza en el arranque están firmados por el fabricante. Su incorporación tardía a Windows 7 podría ser un guiño más al hecho de que la plataforma sigue siendo una firme favorita para muchos usuarios empresariales que confían en el sistema operativo para ejecutar determinados programas ofimáticos.

Inicio seguro de Windows 7

Aunque el soporte oficial para Windows 7 finalizó en el 2020, en reconocimiento de que muchos usuarios de empresas y del sector educativo seguían utilizando el sistema operativo que debutó por primera vez en el 2009, Microsoft abrió un programa de actualizaciones de seguridad ampliadas en un esfuerzo por mantener a raya los errores en su exitoso sistema operativo.

Tres años más tarde, Microsoft ha puesto fin a ese programa, a partir del 10 de enero del 2023, lo que deja a muchos usuarios preguntándose qué hacer y si deberían morder la bala y actualizar a una versión más reciente del sistema operativo Windows.

Según las cifras de Statcounter (opens in new tab), Windows 7 representaba el 11,2% de todas las instalaciones de Windows a finales del 2022, por lo que era menos popular que Windows 11, que representaba un poco menos del 17% de todas las instalaciones, aunque las cifras sugieren que Windows 11 no superó a Windows 7 en términos de popularidad hasta agosto del 2022.

A la cabeza de la clasificación, según Statcounter, se encuentra Windows 10, que ocupa más de dos tercios del mercado de Windows, mientras que Windows 8 y 8.1 sólo ocupan el 3,26% juntos.

Windows 8.1 se une a Windows 7 en el final de su vida útil, pero nunca llegó a tener tanto tirón como su predecesor, por lo que los usuarios de ordenadores que deseen parches de seguridad periódicos tendrán que elegir entre Windows 10 y Windows 11.

Fuente: Tom’s Hardware

Editor en TechRadar España de día, guitarrista de blues y friki de los cómics de noche. ¿O era al revés?


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