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Windows 11 me gusta, pero al Bloc de Notas lo adoro

Bloc de notas de Windows
(Crédito de imagen: Future / Lance Ulanoff)

El Bloc de notas de Windows, ese editor de texto, simple a más no poder, destinado a mostrar las capacidades de la primera interfaz gráfica de usuario de Microsoft, hay estado ahí desde siempre.

Los primeros usos, especialmente con la introducción de Windows 3.1 y, más tarde, en el mundialmente omnipresente Windows 95, estaban enfocados sobre todo a la edición de archivos del sistema como AUTOEXEC.BAT y CONFIG.SYS. Hacerlo en el Bloc de notas significaba que podías editar estos archivos de arranque e inicio del sistema sin añadir accidentalmente ningún código extra. Editarlos en Word, por ejemplo, podría haber añadido formato oculto, corrompiendo así los archivos e imposibilitando el arranque de tu ordenador con Windows.

Creo que la gente olvida lo importantes y útiles que son los editores de texto o las aplicaciones que trabajan en formato ".txt" para los sistemas y la programación. Son limpios, sencillos, ligeros y tratan el contenido con responsabilidad.

Sin embargo, incluso casi cuarenta años después de su debut, el Bloc de notas sigue siendo una parte importante de mi experiencia con Windows y de mi rutina diaria.

Claro que hoy en día se suele usar más para otras cosas. A mi me encanta abrir rápidamente el Bloc de notas para, llámame loca, tomar notas. Sí, tenemos Word, está claro, pero lo cierto es que el Bloc de notas se abre mucho más rápido, y si, por ejemplo, estoy en medio de una videollamada y quiero apuntar algo, suelo recurrir a él. Además, ya puedes tener varias ventanas del Bloc de Notas abierto, que no es algo que vaya a cargar, y por tanto ralentizar, el sistema. Y esto es algo que no es igual con Word o con otros procesadores de textos.

Por otro lado, si tengo un archivo de sistema, o un código de programación, que quiero inspeccionar, el Bloc de notas es el que mejor me permite abrir el archivo y poder analizarlo.

El Bloc de notas también cumple su antigua función de deshacerse de cualquier formato. Cuando copio y pego enlaces, o básicamente cualquier texto de cualquier plataforma o sitio web, a menudo lo pego primero en el Bloc de notas, para quitarle rápidamente todos los enlaces y el formato, y luego lo vuelvo a copiar para pegarlo en su destino final. Sé que puedo hacer esto de otras muchas maneras, y es tan fácil como pegar el texto sin formato en Word, por ejemplo, pero me gusta hacerlo con el Bloc de notas porque me parece más rápido: se abre en un abrir y cerrar de ojos y quita el formato al instante.

Ese gran parecido con los cuadernos de la vida real provoca cierto desorden y malos usos, por ejemplo, es típico abrir un archivo en el Bloc de notas, y luego apuntar algo, y guardarlo y olvidarse de él. Mi escritorio está literalmente plagado de estos archivos. ¿O qué hay de la gente que apunta todas sus contraseñas en un archivo del Bloc de notas que tiene guardado en el Escritorio? Para eso, ya podrían escribir todas sus contraseñas en un papel y dejarlo colgado en el portal de su casa. Aun así, creo que lo bueno supera con creces a lo malo en esta aplicación nativa de Windows.

El Bloc de notas es una aplicación de Windows 11 increíblemente reconfortante porque ha cambiado muy poco desde su versión de Windows 95. 

El menú es un poco más corto. Donde antiguamente teníamos "Archivo", "Edición", "Buscar" y "Ayuda", ahora tenemos "Archivo", "Edición" y "Ver".

Características clave como el "Ajuste de línea" (sin el cual el texto continúa hacia la derecha hasta el infinito) siguen ahí, al igual que las limitaciones de la aplicación, como la falta de autoguardado, y casi cualquier tipo de formato. Yo, sin embargo, considero esto último una ventaja. No necesito formatos para el texto en un editor de texto. La otra ventaja de este enfoque limpio es que los archivos son increíblemente pequeños (ocupan pocos bytes).

El Bloc de notas en Windows 11 ha cambiado un poco, pero no ha hecho que la aplicación sea menos útil. Ya vimos novedades en Windows 10. Bajo un nuevo icono de configuración (que parece un engranaje) encontrarás la opción para cambiar la fuente del texto. También puedes establecer que el texto esté en Negrita o en Cursiva, entre otros, y cambiar el tamaño de la letra, algo que me parece bueno para aquellos que tengan problemas para leer el texto tan pequeño.

También puedes incluso activar un tema oscuro, que da la sensación de volver a la clásica interfaz de DOS. Pero a mí sinceramente me gusta más el modo claro, que representa mejor el espíritu de la aplicación: es un bloc de notas, no quiero que parezca la pantalla de un ordenador.

El Bloc de notas es una aplicación sencilla de una época sencilla, y probablemente por eso me alegro de que siga formando parte de Windows, que es una plataforma en constante cambio. Microsoft ha hecho muchos cambios en Windows 11 para refrescar el aspecto del viejo sistema operativo, lo que incluye que hayan movido el menú de Inicio y la barra de tareas al centro. Han cambiado todas las ventanas, los iconos de las aplicaciones e incluso el Explorador de Archivos. 

El Bloc de notas tiene ahora un aspecto ligeramente diferente y más limpio, pero sigue siendo totalmente reconocible como la aplicación que conozco y adoro: un editor de texto sencillo que se abre al instante, guarda mis notas, se almacena indefinidamente en mi Escritorio o carpetas, y no me pide nada a cambio. Bueno, no nada. Si abres el Bloc de notas siempre verás esa barrita parpadeando, como invitándote a escribir algo, lo que sea. Pero no le pidas que le dé formato.

Soy ingeniera informática y editora del equipo de TechRadar España. Me gusta todo tipo de tecnología, pero los ordenadores son mis dispositivos preferidos. Además de escribir sobre ellos me encanta arreglarlos, al fin y al cabo, pueden llegar a estar tan locos como yo.

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