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He jugado con las mejores tarjetas gráficas los últimos dos años, y esta es mi conclusión

Una tarjeta gráfica Nvidia encajada en un banco de pruebas con su cable de alimentación en primer plano
(Crédito de imagen: Future)

Conforme nos vamos acercando al final de esta generación de tarjetas gráficas, hay mucha emoción por ver qué nos tienen preparado Nvidia y AMD. Reconozco que yo soy una de esas personas que está deseando ver qué nos ofrecerán ambas compañías, y la verdad, sobre todo me interesa saber si serán capaces de priorizar la eficiencia energética y el valor del producto para el cliente, en vez de ir a por todas con una potencia y un rendimiento abismales que nadie, incluido el planeta, puede permitirse.

Dicho esto, soy consciente de que he tenido una suerte que muchos otros gamers no han tenido: gracias a mi trabajo, he podido jugar con casi todas las tarjetas gráficas de la generación actual. Debido a eso, he aprendido un par de cosas sobre el estado actual del mercado de las mejores tarjetas gráficas (opens in new tab), y tengo claro en qué debería centrarse la tecnología para la próxima generación.

El Trazado de Rayos es todavía una tecnología en progreso

Un artista y un aprendiz utilizan una cuerda tensa y una ventana de perspectiva para dibujar una imagen en escorzo de un laúd.

Una xilografía de un artista y un aprendiz que utilizan una cuerda tensada y una ventana de perspectiva para dibujar una imagen en escorzo de un laúd, una técnica analógica de trazado de rayos desarrollada por el artista renacentista Alberto Durero. (Image credit: Public Domain)

El trazado de rayos es una tecnología fascinante que tiene un enorme potencial para crear escenas sorprendentes y realistas imitando la forma en que nuestros ojos perciben la luz, pero es muy costosa (pesada) desde el punto de vista computacional.

El número de cálculos necesarios para iluminar de forma realista una escena en tiempo real es enorme, y por eso el trazado de rayos en tiempo real se consideró durante mucho tiempo prácticamente imposible para el hardware de consumo. Al menos, eso es lo que se pensaba hasta que Nvidia lanzó su arquitectura Turing con las tarjetas gráficas de la serie GeForce RTX 2000.

Tratándose de la primera generación de tarjetas gráficas de consumo que ofrecían trazado de rayos, es comprensible que aunque en aquel momento se tratara de una nueva función experimental interesante, realmente no se podía hacer mucho con ella mientras se jugaba, sin sacrificar de forma intolerable la tasa de fotogramas. Y esto sigue siendo un problema presente, incluso ahora cuando la generación atual de tarjetas Nvidia Ampere está a punto de renovarse.

Estas últimas gráficas más recientes son, evidentemente, más capaces de manejar el trazado de rayos en tiempo real, especialmente a resoluciones más bajas, pero aún así tendrás que decidir a qué le das prioridad: a la resolución o al trazado de rayos. Por ejemplo, no hay ninguna tarjeta gráfica que pueda aprovechar el trazado de rayos de forma eficiente de una escena con resolución nativa de 4K, salvo la RTX 3090 Ti, que es capaz de hacerlo en Cyberpunk 2077 a unos 24 fps.

Por otro lado, AMD está en su primera generación de tarjetas gráficas con trazado de rayos en tiempo real, y su rendimiento está claramente a la par con lo que ofrecieron las primeras tarjetas Turing de Nvidia (la primera generación con trazado de rayos), es decir, no es que el rendimiento sea horrible, pero hay que pulir la tecnología por todos lados. Al fin y al cabo se trata de una primera generación.

El escalado de gráficos es la respuesta

Vale, entonces, ¿qué podemos hacer para disfrutar de una experiencia de juego de calidad, ejecutando los mejores juegos de ordenador (opens in new tab) en altas resoluciones y con el trazado de rayos activado, si incluso los mejores PC gaming (opens in new tab) tienen problemas para conseguirlo?

Pues esa es una gran pregunta, y por suerte, tiene respuesta. Lo cierto es que el verdadero avance revolucionario de los últimos años no ha sido el trazado de rayos, sino el escalado de gráficos. El Supermuestreo de Aprendizaje Profundo de Nvidia (DLSS) y la superresolución de AMD FidelityFX (así como la superresolución de AMD Radeon), han hecho que sea posible jugar a juegos de PC con altas resoluciones y con trazado de rayos, simultáneamente.

En las imágenes que os hemos mostrado aquí encima, se puede ver la diferencia entre el 4K nativo con todos los ajustes y el trazado de rayos en los preajustes ultra, y cómo se ve el juego sin DLSS, con DLSS configurado en calidad, y con DLSS configurado en rendimiento. Puedo decir que la diferencia realmente no se nota mientras se ejecuta el benchmark ni cuando se juega al juego.

Sin el escalado, aquellas personas que tengan una Nvidia GTX 1060s o una AMD RX 5700 XTs en realidad no tendrían muchas razones por las que comprarse una de las nuevas tarjetas gráficas, la verdad.

Algunos de los mejores juegos no aprovechan este hardware, y algunos de los que lo hacen tienen mucho que mejorar

Lo que ocurre con los juegos es que normalmente su enfoque no es ofrecer unos gráficos increíbles, sino hacerte disfrutar de una gran experiencia. El tipo de hardware que estamos viendo ahora hace que algunos juegos tengan un gran aspecto, pero si están mal optimizados, ¿qué sentido tiene? El resultado es un Cyberpunk 2077; un juego que para PC se lanzó con tantos errores, que hizo que su valor en el mercado se redujera notablemente, afectando al estudio que lo hizo, CD Projekt Red.

Mientras tanto, un juego como Vampire Survivors puede arrasar en Steam a pesar de que tiene unos gráficos que parece que podría jugarse en una consola de los años 80 algo dopada, y eso pasa porque ofrece exactamente lo que en realidad todos buscamos a la hora de comenzar un juego nuevo: divertirnos. El hecho es que no se necesita una RTX 3090 Ti para divertirse, y creo que a muchos de nosotros eso se nos olvida.

Si Nvidia y AMD fueran inteligentes, se centrarían menos en desarrollar tantas mejoras a nivel de gráficos, y pensarían más en la eficiencia y el valor del producto, de forma que aquellos gamers que sí que quieran conseguir los mejores gráficos y el mejor rendimiento de un juego puedan hacerlo sin tener que gastarse una fortuna para ello. Los jugadores van a tener cada vez menos posibilidades de pagar las mejores tarjetas gráficas Nvidia Geforce y las mejores tarjetas gráficas AMD en los próximos años, y sinceramente, sería una pena que siguiéramos viendo cómo un hobby que ya es muy caro, subiera más de precio todavía, volviéndose inaccesible para la mayoría.

Soy ingeniera informática y editora del equipo de TechRadar España. Me gusta todo tipo de tecnología, pero los ordenadores son mis dispositivos preferidos. Además de escribir sobre ellos me encanta arreglarlos, al fin y al cabo, pueden llegar a estar tan locos como yo.

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