5 cosas importantes que debes pensar antes de elegir un editor de PDF gratuito

Una trabajadora frustrada con su portátil, mordiendo un lápiz
(Crédito de imagen: Unsplash / JESHOOTS.COM)

Todo el mundo trata de ahorrarse dinero cuando se trata de tecnología y software, y es verdad que puedes ahorrar mucho escogiendo un editor de PDF gratuito (opens in new tab) en vez de uno de pago. Esa es la razón por la que hay tantas alternativas a Adobe Acrobat que puedes descargar sin tener que pagar.

Sin embargo, aunque estas herramientas gratuitas cuentan con muchas de las funciones que te ofrecen los editores de PDF premium, también pueden presentar ciertos inconvenientes. Con esto no queremos decir que todos los editores de PDF gratuitos presenten problemas, pero sí que hay 5 cosas que deberías comprobar antes de elegir uno u otro. A continuación, las vamos a enumerar.

1. Funciones limitadas

  • Pruebas de duración limitada, funciones reducidas y molestas marcas de agua. 

El problema más obvio y el que con más probabilidad te encontrarás cuando busques editores de PDF gratuitos, es la falta de funciones en comparación con las que ofrecen los programas de pago. Por ejemplo: ¿estarás limitado a editar las palabras que ya están en el documento, o podrás añadir nuevos párrafos, cambiar el tamaño de los cuadros de texto, moverlos o eliminarlos?

Lo mismo ocurre con las imágenes, los vídeos y otros medios. ¿Puedes sustituirlos y/o modificarlos de alguna manera, o están fijos en su sitio? Obviamente, que estas cosas te supongan un problema o no dependerá de lo que busques y de a qué nivel necesites editar.

También deberías comprobar si el software o servicio con el que estás trabajando tiene una actualización de pago, o si la empresa ofrece otro producto similar de pago, como Nitro PDF Pro. Si ese es el caso, lo más probable es que lo que te permitan hacer de forma gratuita esté bastante limitado: puede que no puedas trabajar con todas las herramientas anunciadas, que sólo puedas ver un cierto número de páginas de un documento, o que sólo puedas abrir un PDF hasta un cierto tamaño. Por supuesto, también es posible que esta herramienta gratuita sólo lo sea durante unos días antes de pasar a cobrarte, o que el resultado esté marcado con una marca de agua, que estará presente en todos tus PDFs editados.

2. Soporte inexistente

  • Interfaz de usuario deficiente, usuarios frustrados, búsqueda infructuosa de respuestas

Si recibes algo gratis, por lo general en algún lugar se hacen los recortes para bajar los costes. De una forma u otra, tú, como usuario, terminarás pagando el precio.

Muchas veces, ese precio a pagar son interfaces de usuario mal diseñadas, con las que puede resultar muy confuso y frustrante tratar de averiguar cómo hacer las tareas que esperabas hacer con el programa en cuestión. 

Y a menudo, el soporte técnico es muy limitado y pobre, por lo que tampoco te será fácil resolver esta frustración. Al fin y al cabo, si había un presupuesto limitado para conseguir suficientes programadores y probadores beta para crear una experiencia de trabajo agradable y pulida, pues tampoco tendrán a demasiada gente trabajando en el servicio de atención al cliente, por lo que no te será fácil resolver los problemas que te encuentres.

En nuestra experiencia, pudimos ver que si bien algunos servicios ofrecen foros, estos están repletos de usuarios frustrados y soluciones muy poco útiles. Es posible que tengas que esperar días para recibir una respuesta real, y si tienes un plazo de entrega establecido para el PDF que estás editando, un retraso así ciertamente no es bienvenido.

3. Rendimiento en línea

  • El trabajo basado en la red puede plantear problemas 

Verás que cada vez hay más servicios que dicen hacer todo en línea, a través de tu navegador (opens in new tab). Esto puede venir muy bien, ya que de esta forma no hace falta descargar ni instalar ningún programa.

Pero esta opción también abre todo un nuevo grupo de factores que hay que tener en cuenta, por ejemplo, ¿cuál es la velocidad de subida de archivos? ¿Y los tiempos de descarga? ¿Cuál es la capacidad de respuesta de la interfaz si el archivo con el que trabajas pesa mucho? Aunque los navegadores pueden hacer cosas maravillosas, no son tan eficientes ni responden tan bien como el software instalado directamente en el ordenador. Y si al final todo tarda más en hacerse, no te gustará estar perdiendo tu valioso tiempo.

Pero más importante que eso: ¿qué pasa con la calidad resultante si tus documentos se comprimen para reducir el tamaño del archivo y conseguir una mayor velocidad?

Una vez más, algunos servicios serán mejores que otros en este aspecto, y si quieres ahorrar todo el dinero que puedas, tendrás que invertir tiempo experimentando con las distintas herramientas que se ofrecen y decidir cuál es la que presenta menos recortes, y te va apañar mejor. A nosotros nos ha parecido que Soda PDF (opens in new tab) y PDF Candy (opens in new tab), por ejemplo, son dos editores de PDF gratuitos en línea que dan buenos resultados.

4. Compatibilidad del archivo resultante

  • Respetar las directrices de referencia oficiales para PDFs

A continuación, vamos a hablar de algo en lo que muchos no piensan cuando intentan editar archivos PDF: ¿cómo de compatible será el resultado? Adobe publica periódicamente un documento de referencia PDF que explica a los desarrolladores de software cómo crear un producto que genere archivos compatibles.

Este documento ha evolucionado con el tiempo. Además de ser un estándar abierto desde 2008, esas referencias son ahora mucho más detalladas y claras que cuando Adobe publicó el primer PDF allá por 1993. Los desarrolladores tienen que atenerse a estas directrices si quieren que los PDF creados por su software puedan ser abiertos por los numerosos lectores de PDF que existen, ¿qué versión del documento de referencia están utilizando? ¿Han seguido las pautas concienzudamente?

Es posible que no encuentres ningún problema en este sentido si tu documento tiene un diseño sencillo y básico, pero cuanto más complejo sea el archivo, más probabilidades habrá de que surjan problemas. Y esto no es un problema teórico. La empresa es consciente de ello y ha incluido numerosas excepciones en Adobe Acrobat Reader para garantizar que la mayoría de los PDF "mal construidos" puedan abrirse. Pero claro, eso es porque los de Adobe tienen los recursos para hacerlo. ¿Qué pasará si alguien usa otro lector que no ha implementado código para tener en cuenta todos los posibles formatos incorrectos? Si tu archivo PDF no puede ser abierto por todos los lectores de PDF, eso podría ser un gran problema, y todo por culpa de unos cuantos recortes de más.

5. Cuestiones de seguridad

  • Problemas de confianza en documentos confidenciales 

La seguridad siempre es un aspecto que hay que tener en mente. Hay que plantearse: si una empresa ofrece un producto de forma gratuita, ¿de dónde sacan el beneficio? ¿Dónde está el negocio? Lamentablemente, en ciertos casos la moneda de cambio son tus datos personales.

Si vas a optar por un editor o lector de PDF gratuito (opens in new tab), deberías asegurarte de que tus documentos estarán a salvo, que se almacenen de forma segura y que no serán tratados sin tu consentimiento. Esto desde luego es una preocupación, especialmente si hablamos de documentos confidenciales que se están subiendo a una herramienta en línea. Lo idílico sería saber exactamente dónde se guardan tus archivos y datos mientras trabajas con ellos, y si serán eliminados una vez que terminas de editar los PDF y te descargues los resultados. Lo cierto es que es una cuestión de confianza. Tal vez prefieras usar una herramienta de una compañía conocida, como el Editor de PDF de Cava (opens in new tab).

Y no se trata sólo de desarrolladores de PDF gratuitos. Las brechas de seguridad conocidas que se producen aparecen a menudo en las noticas, con casos en los que datos sensibles de millones de personas han quedado expuestos. Es por lo tanto algo importante a tener en cuenta, y especialmente si estás editando datos confidenciales sensibles.

Lo más probable es que tu editor de PDF gratuito funcione bien. Pero es importante conocer los peligros potenciales relacionados, parea poder estar alerta ante señales preocupantes. Si tienes un presupuesto ajustado y buscas una empresa que ofrezca un editor de PDF gratuito, prueba primero el servicio con algunos documentos genéricos, para ver cómo funciona y qué ocurre con tus datos, antes de confiarle tareas más críticas.

Anastasia Lazaridis
Editora

Soy ingeniera informática y editora del equipo de TechRadar España. Me gusta todo tipo de tecnología, pero los ordenadores son mis dispositivos preferidos. Además de escribir sobre ellos me encanta arreglarlos, al fin y al cabo, pueden llegar a estar tan locos como yo.

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