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Por qué deberías pensártelo dos veces antes de permitir que las aplicaciones accedan a tu cámara web

Persona con un smartphone
(Crédito de imagen: Photo by JÉSHOOTS from Pexels)

Muchos usuarios, especialmente los más jóvenes, no tienen ningún problema en dar a las aplicaciones acceso a sus cámaras y micrófonos, lo que podría permitir a los ciberdelincuentes entrar fácilmente en sus vidas y sus datos.

Un informe de expertos en ciberseguridad de Kaspersky basado en una encuesta global de 15.000 personas encontró que casi una cuarta parte (23%) de los usuarios siempre han dado permiso a las aplicaciones para acceder a estos componentes.

Desde los de 25 hasta los de 34 años, más de una cuarta parte (27%) actúa así, siendo solo el 9% entre los de 55 años en adelante. Las generaciones mayores parecen ser más conscientes de los riesgos de privacidad que conlleva permitir el acceso a micrófonos y cámaras, ya que el 38% de este grupo de edad dijo que nunca le dan ese acceso a aplicaciones y servicios.

La conciencia general acerca de los riesgos que conlleva la concesión de acceso a los componentes de comunicación parece estar creciendo, y a casi seis de cada diez adultos (59%) les preocupa ser observados a través de la cámara web sin su conocimiento, por temor a que se pueda hacer a través de software malicioso.

Usemos el sentido común

La única "solución milagrosa" a este problema es usar el sentido común, concluyó el informe. Las aplicaciones de comunicación y colaboración se han convertido en una parte importante de la vida de las personas, más aún desde que convivimos con el Covid-19, las restriciones y el cambio hacia el teletrabajo. De hecho, agregó Kaspersky, a partir de junio del 2020, Microsoft Teams creció un 894%, en comparación con su promedio de uso en febrero del 2020.

Por lo tanto, limitarnos a rechazar el acceso de todas y cada una de las aplicaciones no va a ser suficiente. En cambio, las personas deben prestar más atención a las aplicaciones que están usando y qué permisos solicitan esas aplicaciones. Una aplicación de videollamadas pedirá sin duda permiso para usar la cámara, y probablemente se le debería conceder.

Pero una calculadora, por ejemplo, no necesita el micrófono, y si dicha aplicación solicita usarlo, recomendamos pensarlo dos veces.

"Por supuesto, muchas personas no se familiarizan tan rápidamente con los protocolos de seguridad relacionados con el uso de webcams y los procesos de ciberseguridad", dijo Marina Titova, directora de marketing de productos de consumo de Kaspersky.

“Sin embargo, lo que estamos observando ahora es una fuerte tendencia positiva de mayor conciencia sobre la seguridad en línea y las amenazas potenciales. Esto conduce a un comportamiento del consumidor más proactivo, como tomar medidas preventivas y verificar los permisos antes de permitir el acceso al vídeo y al micro. También esperamos que el aumento de la conciencia sobre la seguridad cibernética esté respaldado por la formación en conciencia de seguridad organizada por las empresas para sus empleados, especialmente porque los dispositivos de audio y vídeo ahora se utilizan ampliamente para el teletrabajo".