Skip to main content

El mundo se enfrenta también a una 'pandemia global de ciberdelincuencia'

Una imagen representativa de un firewall en la nube
(Crédito de imagen: Pixabay)

El mundo se enfrenta también a una pandemia de ciberdelincuencia, según sugiere un nuevo informe sobre el panorama de la seguridad en tiempos de Covid-19.

Según el estudio de la compañía de seguridad Check Point, más de 100.000 páginas web maliciosas están activas cada día, así como 10.000 malware diferentes. 

La media de organizaciones que caen víctimas de un ataque ramsomware (un ataque de secuestro de datos) es de una cada diez segundos, mientras que casi la mitad de las empresas (46%) han tenido al menos un empleado que ha descargado alguna aplicación maliciosa en su teléfono, tablet o portátil.

El informe afirma que las amenazas virtuales y físicas también se están combinando de forma acelerada: los ciberataques a organizaciones sanitarias mensuales han aumentando en un 37% desde que comenzó la pandemia, y como consecuencia se han interrumpido los tratamientos de muchas personas. 

No se piensa en la seguridad de la nube

Las restricciones y el confinamiento por todo el planeta, han forzado a muchas personas y empresas a estar más tiempo en casa y a teletrabajar. A nivel profesional, en muchos casos se ha optado por hacer uso de soluciones en la nube, como manera de adaptarse a la nueva normalidad, no pensando la mayoría de las veces en la seguridad de dicha nube hasta que es demasiado tarde. Las herramientas de protección y seguridad ni siquiera funcionan bien en la nube para la mayoría de las empresas (80%).

Los criminales tienen en su mira a los usuarios que trabajan de forma remota, y están atacando con troyanos Emotet y Qbot, impactando en un 24% de las organizaciones a nivel mundial.

Y por si fuera poco, ya que muchas empresas han empezado a hacer copias de seguridad de sus datos como método de prevención frente a ataques ransomware, los criminales optan ahora por la doble extorsión. En este contexto, los archivos no solo son encriptados, sino que también son usado como ventaja y amenaza en caso de que las organizaciones atacadas no paguen el rescate. De esta manera, las empresas no solo enfrentan a la amenaza de no poder trabajar por no poder acceder a sus datos, sino que también pueden recibir multas y demandas como resultado de una filtración de datos confidenciales turbios.

"Necesitamos actuar ahora para detener esta pandemia cibernética que se extiende y está fuera de control”, ha dicho Dorit Dor, vicepresidente de productos de Check Point. "Las organizaciones necesitan vacunar sus redes hiper-conectadas para prevenir estos ciberataques tan dañinos que causan tanta interrupción".