La serie Andor no es solo para los fans de Star Wars, y deberías verla porque te va a sorprender

Primer plano de Diego Luna interpretando a Andor
(Crédito de imagen: Disney)

Por fin he visto la serie Andor; he tardado un poco en empezarla porque estaba terminando otras series, pero ahora ya le tocaba, y puedo decir que me la he visto entera en un abrir y cerrar de ojos. Siento la necesidad de hacer un llamamiento por esta serie, ya que no veo que se hable lo suficiente de ella, y resulta que es lo mejor que he visto de Star Wars en mucho tiempo, y sin dudas la mejor serie de la franquicia.

Es más, es una buena serie en general, viéndolo de forma independiente a su universo, y gustará incluso a los que no sean fans de Star Wars. Es una serie de espías y luchas políticas, que sí, está ambientada en ese conocido mundo, pero no hace falta saber nada sobre la franquicia, ni siquiera que te guste, para poder disfrutar la serie Andor. Su creador es el guionista de las películas de espías de Jason Bourne, y ha plasmado lo mismo en Andor, que sigue una línea muy parecida que está realmente genial. Andor es "el contenido de Star Wars menos Star Wars" que hemos visto hasta ahora.

Hay aproximadamente 100.000 millones de estrellas en nuestra galaxia. Teniendo en cuenta que en Star Wars hay suficientes formas de vida como para llenar varios millones de cruceros espaciales, resulta cada vez más inverosímil que todas las historias se hayan limitado hasta ahora a un único período de 70 años, y aún más ridículo que una sola familia (los Skywalker) haya influido en tantos momentos cruciales de la historia.

Andor lo cambia todo. Y me devuelve la ilusión. Porque seamos francos: los fans de Star Wars podíamos tener muchas ganas de ver Obi-Wan Kenobi, pero la serie no pasaba de entretenidilla: tiraba de nostalgia más que de otra cosa. Y personalmente, me parece que The Mandalorian, que es lo que más ha triunfado en los últimos tiempos, está sobrevalorada; sí Baby Yoda es muy mono y la serie no está mal, pero la verdad, tampoco es que me emocione mucho.

Andor me ha hecho escribir esto. Ha conseguido que esa galaxia muy, muy lejana, por fin se sienta mucho más amplia y grande. Es súper entretenida y de verdad que deberíais verla aunque no os guste Star Wars, ya que como he dicho, no necesitáis saber nada para disfrutarla.

Sobre el papel, el nuevo spin-off de Rogue One de Disney+ no parecía especialmente atrevido. Al fin y al cabo, estamos acostumbrado a la continua misión de Lucasfilm de rellenar tantos huecos como sea posible en la cronología de Star Wars. Además, al igual que Obi-Wan Kenobi y Solo, Andor se centra en las hazañas de un personaje que hasta ahora habíamos visto en esa línea temporal cada vez más concurrida entre La venganza de los Sith y Una nueva esperanza. No obstante, los cuatro primeros episodios de Andor dejan claro que la serie rompe con esas ataduras, convirtiéndose en la entrada más radical en el canon de Star Wars, y eso es algo importante para una franquicia de 45 años.

A pesar de todas sus maravillosas cualidades, Star Wars ha sido tradicionalmente conservadora. El Despertar de la Fuerza tuvo éxito en gran medida porque siguió los ritmos narrativos de la película original. Desde entonces hemos visto repetidamente que alejarse de una fórmula establecida es un riesgo que podría mermar la popularidad del contenido, ya sea porque los fans de la serie original se desilusionan, o porque una minoría extremadamente ruidosa le dice al mundo lo mucho que desprecia la maravillosamente ingeniosa película de Los últimos Jedi de Rian Johnson. 

Mientras que la serie The Mandalorian se siente como un soplo de aire fresco, sus temas de pistolero solitario eran una llamada al ambiente del Oeste de Una nueva esperanza, y, casi sin verlo venir, se ha convertido en el siguiente capítulo de la historia de Luke Skywalker y la orden Jedi. Incluso Star Wars: Visions, la serie de anime que dio a los cineastas carta blanca para contar sus propias historias independientes, era extrañamente reacia a aventurarse más allá de la idea de los Jedi y los sables láser. La noción de lo que es Star Wars se ha vuelto notablemente estricta, y muchos narradores han tenido miedo de ir más allá y romper con lo anterior.

Cassian Andor y Luthen Rael escapando encima de un speeder en la serie Andor de Disney+

Andor y Luthen tratando de huir juntos. (Image credit: Lucasfilm/Disney Plus)

Una reinvención al puro estilo Jason Bourne

Pues con todo eso en nuestras mentes llega Andor y rompe con todo ello.

Dejando de lado los bláster y las naves estelares, Andor no parece Star Wars, y esa es precisamente una de las mejores cosas que tiene. Al director de la serie, Tony Gilroy (que es el guionista de las míticas películas de espías de Bourne), no le exigieron ningunas exigentes pautas que debía seguir, y el resultado es absolutamente fantástico.

El propio Cassian Andor es una elección intrigante como protagonista porque sabemos muy poco de él, más allá de lo que vimos en Rogue One y que no vamos a concretar, para no spoilear a aquellos que no hayan visto la película pero vayan a dar una oportunidad a la serie. Lo que podemos decir es que en la película vemos lo entregado que está Andor a la causa rebelde, pero no pudieron darnos muchos más detalles ya que la película de dos horas no daba para más. La serie Andor se mete mucho más en la piel del personaje.

A los pocos minutos de empezar la serie, Cassian Andor es un fugitivo que huye tras matar a un par de agentes de seguridad, a uno de los cuales le dispara despiadadamente en la cabeza a quemarropa. Este es un contenido de Star Wars hecho claramente con un público adulto en mente, algo que queda claro cuando  una escena implica que dos personajes tengan relaciones sexuales, algo que es una absoluta primicia en esta franquicia.

Incluso la forma de contar la historia parece mucho más un drama de HBO que algo de Star Wars. Los ángulos de las cámaras y los montajes son muy al estilo de Jason Bourne, mientras que la narración no ofrece respuestas fáciles. De hecho, una de las pocas críticas a los dos primeros episodios de Andor es que se introducen varios personajes nuevos cuyas motivaciones no están del todo claras.

Sin embargo, conforme llega el tercer capítulo, el enfoque merece la pena, ya que te sumerges por completo en un sector de la galaxia poco visitado. Incluso el hecho de que los flashbacks de la infancia de Andor en Kenari vengan sin subtítulos resulta ser una sabia decisión artística. Nadie te dice por qué no hay adultos, o las causas del desastre minero que casi destruyó el mundo natal de Cassian, pero el hecho de que te inviten a sacar tus propias conclusiones se siente como un paso importante en una franquicia que durante mucho tiempo ha tenido la costumbre de explicar cada pequeña pieza del canon.

Mon Mothma mira a su marido, que está fuera de cámara, en la serie Andor de Diseny+.

Mon Mothma añade una dimensión política a las tramas de la serie Andor.  (Image credit: Lucasfilm/Disney Plus)

A prueba de futuro

Lo más importante para los fans es que nunca se tiene la sensación de que Andor cometa el pecado capital de violar el canon. Lo que hace la serie es moverse en los rincones ocultos de Star Wars, dando importancia a personas y lugares que no tendrán un impacto vital en la historia original contada de la galaxia, pero que siguen teniendo historias atractivas que contar. Esta serie demuestra que formar parte de un universo establecido no significa que todas las entregas tengan que estar dirigidas al mismo público o incluso parecer siempre más de lo mismo, con la misma narrativa y el mismo epicentro.

Me recuerda un poco a los de Marvel, con la fantástica serie Caballero Luna, con la que parecen haberse dado cuenta de que necesitan estirar los límites del UCM a medida que avanzan hacia la Fase 5.

Y si esta vieja y venerable franquicia de Star Wars va a continuar de forma indefinida, no puede seguir contando las mismas historias de la misma manera, especialmente ahora que los contenidos están llegando a nuestras pantallas con una regularidad sin precedentes; los fans de Star Wars son apasionados, pero incluso ellos tienen límites.

Aunque nadie lo sabía en su momento, George Lucas abrió la puerta a todo un universo narrativo cuando hizo Una nueva esperanza, y hasta ahora Disney solo ha arañado la superficie. La próxima serie de Star Wars, The Acolyte, abarcará nuevos terrenos simplemente por estar ambientada en la época de la Alta República (unos dos siglos antes de la Saga Skywalker) y probar cosas nuevas debería ser el camino a seguir de Star Wars a medida que se acerca a su 50º aniversario.

La visión vanguardista de Andor sobre el universo que construyó George Lucas demuestra que la franquicia es lo suficientemente grande como para soportar todo tipo de géneros, ya sean comedias románticas, dramas criminales o películas de terror. También es la prueba de que se pueden hacer todas estas cosas sin perder de vista lo que hace que Star Wars sea Star Wars.

Andor nos ha mostrado una visión del futuro de esa galaxia muy, muy lejana, y por fin nos gusta lo que vemos.

Todos los capítulos de Andor están disponibles en Disney+, y además, en España también la están dando en la tele en FOX.

Soy ingeniera informática y editora del equipo de TechRadar España. Me gusta todo tipo de tecnología, pero los ordenadores son mis dispositivos preferidos. Además de escribir sobre ellos me encanta arreglarlos, al fin y al cabo, pueden llegar a estar tan locos como yo.

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