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Ikea y Sonos se unen de nuevo para integrar cuadros con altavoces en tus paredes

sonos symfonisk
(Crédito de imagen: IKEA)

A finales de 2017, el titán de audio conectado Sonos se asoció con el fabricante de muebles Ikea, y dos años después la pareja lanzó la línea de altavoces Symfonisk, que se vendió como churros.

Hasta ahora, la gama incluía un estante-altavoz y una lámpara-altavoz, pero según una Historia de Instagram, una presentación en la FCC y las fuentes internas de The Verge, hay más cosas de camino.

Yendo a la FCC directamente, parece que la lámpara-altavoz Symfonisk será rediseñada, con un nuevo modelo que costará más o menos lo mismo (180€).

Lo que resulta más interesante es que Sonos e Ikea planean traer a la línea Symfonisk una especie de 'obra de arte para tu pared con un altavoz integrado', si las fuentes de The Verge están en lo cierto.

Como no ha habido un anuncio oficial todavía, los detalles de ambos productos están para cogerlos con pinzas de momento (excluyendo el hecho de que necesites un cable para la pared), así que tendremos que esperar a que las compañías desvelen los productos para saber más.

¿Mi obra de arte o la tuya?

El éxito o el fracaso del altavoz para la pared reside en si podrá o no ofrecer imágenes, o si permitirá a los usuarios colocar sus propias fotos.

Actualmente, Ikea ofrece varias láminas para decorar la casa, así que es probable que Symfonisk siga ese modelo, pero esperamos que ofrezca la opción de 'lienzo en blanco'.

Aunque varios productos tecnológicos ofrecen colores a elección del usuario, estos suelen centrarse en aplicaciones más prácticas que ser un cuadro, y su valor estético es un bonus.

Si debatimos, el propósito de un cuadro es puramente estético, así que el altavoz necesitaría cubrir esas necesidades de una manera más versátil que otros productos Symfonisk. Después de todo, no tiene la misma utilidad que una lámpara o un altavoz-estante (que, como habrás adivinado, se pueden usar también como estante y lámpara, respectivamente)

El altavoz para la pared se considera ya un producto de nicho, así que restringir más el mercado y no permitir su personalización limitaría su éxito.