Skip to main content

Xbox Series X contra Xbox Series S: ¿cuál es la mejor para ti?

Xbox Series X vs Xbox Series S
(Image credit: Future)

¿Ser o no ser? ¿Almejas o caracoles? ¿Xbox Series X o Xbox Series S? Esta última será una de las grandes preguntas para los gamers cuando llegue el 10 de noviembre de 2020. Esa es la fecha oficial de lanzamiento para la nueva generación de consolas de Microsoft. La respuesta no es difícil de responder si analizas tus necesidades.

La Xbox Series X será la cama más alta de Microsoft, capaz de jugar a resolución 4K. Según Microsoft es la consola más potente de la historia, más que la PS5. Es una maravilla tecnológica, por lo menos sobre el papel, y tiene un estilo de torre único por $499.

La Xbox Series S es más asequible: $200 más barata. Tiene menos poder de proceso que la Series X y es sólo digital, por lo que dependerás de la tienda online de Microsoft. Es una apuesta por dos cosas: la idea de que los gamers van a suscribirse al Xbox Game Pass — el servicio de videojuegos que se ejecutan en la nube y se sirven al estilo Netflix — y un precio muy agresivo aunque los juegos sólo puedan correr en 1080p.

Como su hermana mayor, saldrá el 10 de noviembre de este año.

Para ayudarte en la elección hemos confeccionado una lista de comparativa con observaciones sobre cada aspecto clave de las dos consolas.

Xbox Series X contra Xbox Series S: el precio

Xbox Series X vs Xbox Series S price

(Image credit: Microsoft)

Microsoft ha confirmado que la Xbox Series X costará $499 y estará disponible pra la venta el 10 de noviembre de 2020. Es más rápida que la PS5, al menos sobre el papel y por lo que comentan los desarrolladores. Todavía no conocemos el precio de la PS5, pero se rumorea que andará por los $499. Podrás pedirla el 22 de septiembre de 2020.

Con un precio de $299, la Xbox Series S es notablemente más barata que la Series X. De hecho, es sorprendentemente barata. $200 dólares de diferencia es mucho dinero y es algo que la mayoría de los analistas no preveían. Igual que la Series X, la Xbox Series S estará disponible para pedidos el 22 de septiembre de 2020.

Juzgar el precio depende de tus preferencias. Si vas a utilizar el servicio de Xcloud de Microsoft — el sistema de streaming de videojuegos que se renderizan en la nube y se juegan en tu televisor — la Xbox Series S es la mejor opción porque no sacrificarás nada de calidad en los juegos. Pero si no quieres depender de internet y te gustaría tener acceso a un mayor número de juegos con resoluciones de hasta 8K tendrás que pagar el precio de la Series X quieras o no.

Resultado: Empate

Xbox Series X contra Xbox Series S: especificaciones técnicas

(Image credit: Microsoft)

La Xbox Series X es una bestia, la consola más potente jamás creada en un formato  compacto:

  • CPU: AMD a medida de 3.8GHz y ocho núcleos fabricado en 7 nanómetros
  • GPU: 12 teraflops y 1.825GHz
  • RAM: 16GB GDDR6
  • Fotogramas por segundo: Hasta 120 fps
  • Resolución: Hasta 8K
  • Disco óptico: HD Blu-Ray disk drive
  • Almacenamiento: 1TB NVMe SSD ampliable a 2TB con un conector especial externo.

Con 12 teraflops de potencia gráfica capaz de generar 120 fotogramas por segundo, la Xbox Series X es el doble de potente que la Xbox One X, la consola más avanzada de Microsoft en estos momentos. La Xbox Series X soporta ray-tracing, sombreado variable e incluso soporta resolución 8K. 

La Xbox Series X usa un disco especial NVMe SSD creado por Microsoft, parte de lo que la compañía de Redmond llama Velocity Architecture. Esta tecnología permite que los juegos se carguen de forma casi instantánea y que sus mundos puedan ser casi infinitos, sin tiempos de espera para cargar nuevas áreas. De hecho, la arquitectura de la consola permite que múltiples juegos se queden “dormidos” mientras disfrutas de otro título — así, en cualquier momento puedes cambiar a otro juego sin pestañear. 

Todo lo que pasa con la Xbox Series X sucede de forma instantánea.

Microsoft también afirma que no habrá latencia gracias su tecnología Auto Low Latency Mode (ALLM), una mejora en la comunicación entre la consola y el controlador de la Xbox y la velocidad de refresco variable (Variable Refresh Rate  o VRR) — que se aprovecha del estándar HDMI 2.1.

Estas son las especificaciones de la Xbox Series S:

  • CPU: Sin anunciar
  • GPU: Sin anunciar
  • RAM: Sin anunciar
  • Fotogramas por segundo: Hasta 120 fps
  • Resolución: 1440p con escalado a 4K
  • Disco óptico: Ninguno
  • Almacenamiento: 512GB NVMe SSD ampliable a 1.5TB con un conector especial externo.

Todavía estamos esperando detalles técnicos de la Xbox Series S, pero lo que sabemos por ahora es impresionante. La consola tiene una resolución nativa de 1440p, más que suficiente para muchos televisores actuales. Y también puede hacer escalado a 4K, si tienes un televisor de esa resolución. Pero lo más importante es que podrá ir a 120 fotogramas por segundo como su hermana mayor.

No ha disco óptico y el almacenamiento interno es la mitad de la Xbox Series X. Los 512GB pueden resultar bastante escasos para una consola digital pero, según Microsoft, esta consola es perfecta para usar el servicio de suscripción Project xCloud, que no requiere descargas de ningún tipo porque los juegos se ejecutan en los servidores de la compañía y no en la consola.

Aún así, se supone que puedes ampliar su almacenamiento gracias a un módulo extra, una tarjeta propietaria de 1TB proprietary como la Xbox Series X, aunque Microsoft no lo ha confirmado todavía. Sería muy extraño que Microsoft no ofrezca esta opción, que se conecta como un cartucho en la parte trasera de la consola, junto a los puertos. También podrás almacenar juegos de la Xbox One, Xbox 360 o Xbox original en un disco duro externo normal, conectado por USB.

Obviamente, las especificaciones técnicas ganadoras son las de la Xbox Series X, aunque la Xbox Series S no se queda muy atrás. Sobre todo si no tienes el último modelo de TV 8K y cuando tienes en cuenta el factor Project xCloud.

Resultado: Xbox Series X

 Xbox Series X contra Xbox Series S: los juegos

Halo Infinite

(Image credit: Microsoft)

Las buenas noticias es que tanto la Xbox Series X como la Xbox Series S usarán los mismos juegos. Obviamente la Xbox Series X tendrá más resolución —4K contra 1440p — pero los juegos serán los mismos. Es como si tuvieras dos PCs con tarjetas gráficas diferentes. 

Ambas consolas tienen el mismo procesador de ocho núcleos y 2.3GHz basado en la arquitectura Zen de AMD.

Esta es la lista de juegos confirmados hasta el momento:

Ambas consolas serán capaces de usar todos los juegos de la Xbox One, Xbox 360 y la Xbox original. Así que, aunque no te compres demasiados juegos en el lanzamiento, podrás seguir jugando a los títulos de esas consolas. No sólo eso, sino que además los juegos antiguos tendrán mejor acabado gráfico porque las nuevas consolas escalarán tanto las texturas como la resolución general.

El único problema es que, si te compras una Xbox Series S no podrás introducir tus juegos en disco por la falta de unidad óptica. Ahí la ventaja la tiene la Xbox Series X, aunque no mucho, porque la mayoría de la gente tiene acceso a copias digitales.

Ganador: Empate (con una ligera ventaja para la Xbox Series S por la unidad óptica)

Xbox Series X contra Xbox Series S: el veredicto

Xbox Series X release date

(Image credit: Microsoft)

Microsoft puede haber dado en el clavo. Al ofrecer dos consolas para audiencias diferentes, podremos adaptarnos mejor a la nueva generación según nuestro presupuesto. 

El hecho es que la Xbox Series S no es mala elección si no te puedes gastar los 500 dólares que costará la Xbox Series X. De hecho, es la mejor opción si tu intención es suscribirte al servicio Xcloud para jugar como si te conectaras a Netflix. Esos 200 dólares de diferencia probablemente te permitirán suscribirte durante un año y disfrutar de más de 100 juegos pata negra el mismo día de lanzamiento — una cifra que irá creciendo con el tiempo. Es una solución excelente.

Por supuesto, para los que no tengan problema de presupuesto, la Xbox Series X es el camino a seguir, sobre todo por la diferencia de almacenamiento y potencia de proceso. 

Pero ambas consolas son muy atractivas, igualmente “jugables” y además tienen un diseño fantástico. Es difícil emitir un veredicto sin tener en cuenta tu capacidad económica. Obviamente, la Xbox Series X gana la partida, pero será tu tarjeta de crédito la que decida el ganador en tu casa.