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Una tormenta solar puede causar el Apocalipsis de internet

A Coronal Mass Ejection From The Sun
(Image credit: NASA's Goddard Space Flight Center)

Un nuevo estudio dice que una tormenta solar lo suficientemente fuerte podría colapsar internet en continentes enteros durante meses.

El estudio (PDF), presentado en la conferencia SIGCOMM 2021 el mes pasado, está escrito por Sangeetha Abdu Jyothi, profesora adjunta de la Universidad de California en Irvine. Y su clave es la vulnerabilidad de los cables submarinos, esenciales para conectar los distintos continentes a internet, a una erupción solar masiva como las que azotaron la Tierra en el siglo XIX y principios del XX.

"Lo que realmente me hizo pensar en esto es que vimos lo poco preparado que estaba el mundo ante la pandemia. No había ningún protocolo para afrontarla con eficacia, y lo mismo ocurre con la capacidad de recuperación de Internet", manifestó Abdu Jyothi a la revista Wired. "Nuestra infraestructura no está preparada para un evento solar a gran escala. Tenemos un conocimiento muy limitado de cuál sería el alcance de los daños".

Las tormentas solares no suponen una amenaza para la vida en la Tierra. El campo magnético terrestre desvía el flujo constante de partículas del sol, creando las auroras que se ven en las latitudes extremas del norte y del sur.

Pero una gran tormenta solar podría ser esencialmente un evento de nivel de extinción para la electrónica. Cuando la Tierra fue golpeada por una de estas tormentas solares en 1859, durante el Evento Carrington, líneas telegráficas se incendiaron por todo el mundo.

Nuestra infraestructura electrónica podría fallar de forma masiva en el caso de una tormenta. Todo lo que no esté protegido contra este tipo de fenómenos, podría caer y dejar de funcionar durante días y meses. Los cables de fibra óptica no se verían afectados, pero sí los sistemas electrónicos de repetición como los que usan los cables submarinos que conectan internet.

A SCUBA Diver Checks An Undersea Cable

(Image credit: Comprehensive Nuclear-Test-Ban Treaty Organization/Flickr)

Es esta última vulnerabilidad la que podría causar estragos en nuestra infraestructura de Internet, especialmente en las latitudes septentrionales, donde se tienden muchos de estos cables.

Los repetidores se colocan cada 50 a 150 kilómetros para mantener la fuerza de la señal a lo largo de grandes distancias. Al no estar blindados, podrían caer ante una tormenta solar, seccionando las conexiones intercontinentales. Bastaría con que uno de estos repetidores fallara para que todo el cable dejara de funcionar, dice la ingeniera.

Y como se trata de un evento global, el riesgo de que varios cables fallen a la vez es muy real. Nos dejaría sin Internet en grandes regiones o incluso a un continente entero durante un largo periodo de tiempo. Los transformadores en la superficie pueden sustituirse en días o semanas para restablecer el suministro eléctrico, pero el tendido de nuevos cables submarinos puede llevar meses.

El impacto económico de una interrupción de Internet sólo en Estados Unidos se estima en más de 7.000 millones de dólares al día, afirma Abdu Jyothi en el documento. Imagina el impacto global durante meses.

El coste de blindar los repetidores o construir nuevos a otras latitudes sería enorme, pero minúsculo comparado con el inimaginable coste económico y el colapso social que seguría a esta hecatombe.


Análisis: no estamos preparados

Como dice Abdu Jyothi en Wired, no estábamos preparados para la pandemia a pesar de que sabemos que es una de las grandes vulnerabilidades de la humanidad.

También sabemos que una tormenta solar puede hacer que se derrumben los cimientos de la economía, pero nadie hace nada para prevenir las consecuencias de algo que sabemos que va a pasar por los ciclos solares.

Si una tormenta solar enorme puede inutilizar hasta tu teléfono, imagina el efecto a nivel global en fábricas, comercio y distribución. Todo lo que dependa de la electricidad y no esté blindado estará en peligro.

Según el artículo de Abdu Jyothi, las probabilidades de sufrir una gran tormenta solar oscilan entre el 1,6% y el 12% por década. Puede estar localizada a latitudes concretas, dependiendo de la intensidad. Como la que se produjo en 1989 y dejó sin electricidad a toda la provincia canadiense de Quebec en cuestión de segundos y duró casi medio día. Ahí no había internet ni dependíamos de la electrónica para todo. Pero la de 1859 afectó a la Tierra durante dos días. Fue tan fuerte que las auroras se extendieron hasta el ecuador.

Si una tormenta solar gigante llega a la Tierra, tendremos unas 13 horas para prepararnos desde el momento en que la erupción solar se produjera hasta que su impacto se sintiera en el planeta. Sabiendo lo que ha pasado durante la pandemia, ¿nos la queremos jugar otra vez?

John Loeffler

John (He / Him / His) is TechRadar's Computing Staff Writer and is also a programmer, gamer, activist, and Brooklyn College alum currently living in Brooklyn, NY. Named by the CTA as a CES 2020 Media Trailblazer for his science and technology reporting, John specializes in all areas of computer science, including industry news, hardware reviews, PC gaming, as well as general science writing and the social impact of the tech industry.


You can find him online on Twitter at @thisdotjohn


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