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Restauran el apartamento de Jimi Hendrix en Londres con su equipo de música y discos originales

jimi hendrix turntable
(Image credit: TechRadar)

A pesar de tocadiscos con conexiones Bluetooth y puertos USB, al final lo que realmente importa es un buen plato, un buen ampli, una buena aguja y dos altavoces. Y a veces sólo hace falta un tocadiscos y punto — en el apartamento de Jimi Hendrix en Londres, que acaba de ser restaurado a su estado original.

Una casa para iconos de la música

En 1968 Hendrix se mudó al piso superior de 23 Brook Street — en la zona londinense de Mayfair — después de enterarse de que el compositor George Frederic Handel había vivido en este edificio casi 250 años antes. 

Allí se dedicó a tocar la guitarra y hacer sus cosillas mientras acumulaba una gran colección completa de vinilos que incluye el Mesías del propio Handel entre artistas más contemporáneos como los Beatles, Bob Dylan, los Bee Gees y Ravi Shankar.

Ahora, el apartamento ha sido renovado como museo dedicado a los dos iconos de la música. El dormitorio del piso de arriba ha sido restaurado al gusto exacto de Hendrix, con alfombras bohemias, intrincados tapices en las paredes y cacharros retro por todas partes. Pero lo más importante es esa importantísima colección de vinilos.

jimi hendrix

La habitación de Jimi Hendrix recreada por el Handel House Trust. (Image credit: TechRadar)

Allí nos desplazamos recientemente para ver el trabajo de restauración y escuchar la colección de discos personales de Hendrix. Para ello utilizamos el tocadiscos que Handel House Trust — la organización propietaria del museo — ha instalado en la habitación el tocadiscos del que es quizás el mejor guitarrista eléctrico de todos los tiempos: un Bang & Olufsen Beogram 1000 original de los años 60 conectado a un amplificador LEAK y dos altavoces Lowther restaurados. Según el Handel House Trust, es "una configuración muy cara y potente para la época".

Hendrix escuchaba la música a toda potencia, hasta que la casa temblaba por las vibraciones. Su novia en ese momento, Kathy Etchingham, le contó a los técnicos del Handel House Trust que tenían que "pegar medio penny con cinta adhesiva al brazo de la plataforma giratoria... de lo contrario, saltaba arriba y abajo a medida que subía el volumen".

De hecho, a Hendrix le gustaba escuchar la música a tanta potencia que tuvieron que reparar los altavoces en múltiples ocasiones. De hecho, a pesar de que estaban reforzados, había veces que los altavoces dejaban de funcionar en medio de sus fiestas a toda pastilla.

bang & olufsen beogram 1000

(Image credit: TechRadar)

Desafortunadamente, nosotros no pudimos probar este clásico (y carísimo) equipo de música como lo hubiera hecho Hendrix, pero por lo menos lo pudimos poner bastante alto mientras revisamos el extenso catálogo de vinilos propiedad de Hendrix. 

La calidad del audio es sencillamente excelente a pesar de la antigüedad de los dispositivos. Sonidos complejos como el de una guitarra distorsionada suenan con potencia y complejidad, con el calor analógico que solo un viejo tocadiscos puede proporcionar.

Lógicamente, aparte del sonido, escuchar a todo trapo los discos de Hendrix entre los efectos personales del músico — una bata, un gran peluche, ceniceros llenos de colillas de cigarrillos — como él los escuchaba hace décadas, fue una experiencia impresionante.

beogram 1000 turntable

(Image credit: TechRadar)

Pero aparte de el éxtasis de la mitomanía, fue una experiencia que demuestra que, si tienes uno a mano, no debes descartar equipos de audio antiguos. Al contrario: estos dispositivos fueron construidos para durar y algunos, como este B&O, fueron diseñados con la misma precisión que un reloj mecánico.

Así que si tienes un viejo tocadiscos acumulando polvo en tu ático, límpialo y dale un poco de amor. No te arrepentirás.

Olivia Tambini

Olivia is TechRadar's Audio & Music Editor, covering everything from headphones to smart speakers. Based in TechRadar's London offices, she previously worked in the music industry for a few years before finding her calling in journalism. In her spare time Olivia loves playing retro video games, hanging with her cat Ethel and golden retriever Dora, and bingeing on Netflix.