Skip to main content

Probamos la Xbox Series X: la mejor consola de la historia de Microsoft

Xbox Series X
(Image credit: Future)

Hemos estado jugando con una versión preliminar de Xbox Series X durante estos días, una prueba que forma parte del programa de evaluación preliminar de Microsoft. Nuestro veredicto: la Xbox Series X es exactamente lo que Microsoft prometió: increíblemente rápida, sorprendentemente silenciosa y con un rendimiento que sólo hemos visto en los mejores gaming PC.

Sin embargo, un PC no puede lograr el mismo rendimiento de la Xbox Series X al precio de esta última. Es impresionante lo que Microsoft ha conseguido hacer con sólo $499.

Es una consola que no solo es técnicamente fantástica — gracias a los tiempos de carga ultrarrápidos y la calidad visual excepcional en los juegos — sino que también utiliza una serie de funciones adicionales para hacer que la experiencia de juego sea más divertida que nunca.

Combinado con el servicio Xbox Game Pass de Microsoft, la Xbox Series X es un maquinón para jugar perfecto, una bestia que demuestra que los de Redmond van a por todas en esta generación — aunque los 30 juegos de lanzamiento de la Xbox Series X y Series S dejen bastante que desear.

Xbox Series X: diseño

Xbox Series X

(Image credit: Future)

El diseño de la Xbox Series X se distancia de sus predecesoras gracias a una forma de torre que recuerda más a un gaming que una consola tradicional, que siempre han sido horizontales (aunque sigue siendo posible usarla en posición horizontal).

Sus medidas son 30 x 15,1 x 15 centímetros y pesa 4,45 kilogramos. De pie, la consola es alta, un cubo rectangular acabada en negro mate, con un toque de verde intenso que se ve a través de las rejillas de ventilación superiores. La consola tiene un botón de encendido en el lado izquierdo en la parte superior, mientras que el reproductor de discos y su botón de expulsión están ubicados en la parte inferior, dispuestos verticalmente. Más a la derecha están el botón de emparejamiento con el controlador y un puerto USB 3.2. En la parte posterior de la consola hay algunas rejillas de ventilación, además de un puerto HDMI 2.1, 2 puertos USB 3.2, un conector de red, una ranura de expansión y un conector de alimentación.

Los lados de la consola son limpios excepto por el logotipo de Xbox en el lado izquierdo y las almohadillas de goma en el lado derecho, que permiten que la consola se coloque horizontalmente. La parte inferior de la consola está ligeramente elevada y tiene forma de disco, con orificios de refrigeración adicionales. La parte superior de la consola está cubierta con una rejilla para que extraer el calor de su interior.

Xbox Series X

(Image credit: TechRadar)

A pesar de un peso y dimensiones considerables, la Xbox Series X tiene un aspecto minimalista. El diseño simétrico de la Serie X también hace que parezca más pequeña de lo que realmente es. Pudimos colocarla sin ningún problema en una estantería Ikea Kallax de 39 x 39 cm orientada vertical u horizontalmente. 

Uno de los puntos fuertes de la Xbox Series X es el silencio. Al contrario que las anteriores generaciones, ya no parece un avión de combate a punto de despegar. La Xbox Series X es la Xbox más silenciosa con la que hemos jugado, a pesar de que necesitaremos más tiempo para confirmar esta impresión.

Cuando está en la pantalla de inicio, la consola produce un sonido de sólo 30dB — comparable al sonido de un suspiro. No aumenta mucho cuando juegas, incluso durante las cargas. Jugando a Sea of Thieves, No Mans 'Sky y PlayerUnknown's Battlegrounds, nuestra herramienta no detectó más de 33 dB, el ruido de una librería silenciosa. Sólo durante la instalación de una gran actualización el ruido producido se elevó hasta los 45 dB, que es similar al nivel una impresora láser al imprimir.

La consola es tan silenciosa que nunca la escuchas por encima del volumen del juego, incluso cuando jugamos a títulos de nueva generación como Dirt 5 y Yakuza: Like A Dragon.

La Xbox Series X es similar a la Xbox One X en la cantidad de calor que produce, con el aire caliente saliendo por la parrilla superior, por lo que recomendamos dejar suficiente espacio a su alrededor para que fluya el aire sin problema — y no taparla nunca.

La consola en sí se calienta bastante, pero no notamos ninguna pérdida de rendimiento incluso cuando jugamos los títulos más exigentes de la última generación. Sin embargo, hay que resaltar que ésta no es una versión definitiva de la consola y que la versión definitiva podría ser mejor en la refrigeración.

La consola es clara ruptura con las Xbox del pasado. Es elegante, moderna y su estética la hace parecer más madura que nunca. 

Xbox Series X

(Image credit: TechRadar)

Sin embargo, el interfaz de usuario y el panel de control sólo han sufrido cambios menores. La razón es bastante simple: no es que no hayan innovado sino que Microsoft ya lo hizo en verano, lanzando una actualización para hacer que la experiencia del usuario sea más similar entre sus plataformas, acercando la apariencia de la interfaz de Xbox One a la de Xbox Series X. Es muy fácil acceder a juegos, aplicaciones, chat grupal y otras funciones presionando el botón Xbox del controlador. 

La interfaz de usuario es bastante lineal y permite una excelente personalización y una navegación práctica. La interfaz de usuario de la Serie X usa mosaicos personalizables para dejarte elegir qué deseas ver en tu pantalla de inicio. 

Además de poder mover juegos y aplicaciones, Microsoft también permite agregar nuevos temas que actúan como fondo de la página de perfil. Pero eso no es todo, los jugadores también pueden usar fondos dinámicos para personalizar la página de inicio.

Xbox Series X: prestaciones

Xbox Series X

(Image credit: Future)

La Xbox Series X es un auténtico titán del teraflop. Tiene un procesador AMD personalizado basado en la arquitectura Zen 2, con ocho núcleos y una frecuencia de 3.8GHz. La GPU está basada en la arquitectura AMD RDNA 2, capaz de alcanzar 12 teraflops. Estas características se unen a una RAM GDDR6 de 16GB y un disco SSD ultrarrápido de 1TB — ampliable con puerto que conecta directamente al bus de almacenamiento a la misma velocidad que el interno. Pero, ¿qué significa todo este terror tecnológico a la hora de la verdad?

Todo.

Para empezar, realmente sólo se necesitan unos segundos para iniciar un juego. Comparando los tiempos de carga con la Xbox One S, la Serie X demostró ser más rápida en todas las ocasiones: en algunos casos con un par de segundos de ventaja y en otros reduciendo la carga a la mitad del tiempo. Puedes comprobar las diferencias en los tiempos de carga en esta lista con todos los juegos que hemos probado en las dos consolas:

  • Two Point Hospital: 9 segundos en Xbox One - 6 segundos en la Serie X
  • Aniversario de Fable: 32,97 segundos en Xbox One - 21,62 segundos en la Serie X
  • Alan Wake: 7,95 segundos en Xbox One - 4,49 segundos en la Serie X
  • Ori y el bosque ciego: 4,47 segundos en Xbox One - 4 segundos en la Serie X
  • A Plague Tale: 66 segundos en Xbox One - 53 segundos en la Serie X
  • Sea of Thieves: 100 segundos en Xbox One - 35 segundos en la Serie X

La diferencia fue mínima en títulos como Ori and the Blind Forest, que originalmente ya tenía tiempos de carga pequeños. Las grandes mejoras vienen en juegos pesados como Fable.

Los títulos no sólo tienen tiempos de carga más rápidos, sino que también tienen gráficos mejorados independientemente de si son para Xbox One o para la Xbox Series X. La consola consigue resolución 4K entre 60 y 120 facilidad con facilidad con cualquier juego.

En nuestras pruebas usamos uno de los mejores televisores disponibles, el Samsung Q80T 4K HDR de 55 pulgadas. Antes de pasar a las pruebas, nos aseguramos de que el modo de juego estuviera activado en el televisor y luego configuramos la Xbox Series X a 4K y 120 fps. Estos valores sólo se pueden conseguir gracias al puerto HDMI 2.1 que obviamente está presente en este televisor inteligente y que es especialmente recomendable para tener la mejor calidad de vídeo en las consolas de la nueva generación.

Al igual que Xbox One, la Serie X te permite calibrar el HDR para juegos. Nuestro consejo es configurar esta opción en la primera puesta en marcha para obtener un nivel de contraste especialmente bueno y, en consecuencia, la mejor experiencia gráfica posible.

(Image credit: Rare)

Con la configuración bien ajustada, todos los juegos tienen una apariencia significativamente mejorada en la XBox Series X. Esto se debe a que Microsoft ha logrado implementar soporte HDR nativo para todos los títulos, nuevos o no. Durante nuestra evalución, tuvimos la oportunidad de probar algunos títulos compatibles con versiones anteriores que muestran estas mejoras con una claridad sorprendente. Sea of Thieves, por ejemplo, nos pareció más brillante en Xbox Series X, con una imagen más clara y muchos más detalles que en Xbox One. Sobre estas líneas tienes una captura de pantalla en la que se ve el resultado excepcional de esta tecnología de Microsoft. También pudimos ver resultados similares con títulos como A Plague's Tale, Alan Wake y Fable Anniversary. 

En lo que al SSD se refiere, la Xbox Series X tiene una capacidad total de 1TB en su NVMe a medida. En realidad, el espacio disponible es de 802 GB — el resto está reservado por el sistema operativo (notablemente superior a la PS5). 

Logramos instalar 18 títulos de diferentes tamaños. Es una buena cantidad de juegos pero creemos que es muy recomendable pensar en comprar un cartucho de expansión de memoria. Los juegos compatibles con versiones anteriores se pueden instalar en un disco duro externo, pero tenerlos en un SSD te permite disfrutar plenamente de la velocidad de carga que acabamos de ilustrar. Y, en el futuro, con la llegada de muchos más títulos de nueva generación, el espacio podría agotarse rápidamente porque los archivos de texturas y modelos nativos serán más grandes que los juegos de la Xbox One.

Seagate

El disco de Seagate para la Xbox Series X (Image credit: Seagate)

Tuvimos la oportunidad de probar la tarjeta de expansión de 1 TB de Seagate para Xbox Series X. Es muy fácil de usar, pero no es un accesorio barato: cuesta $249 dólares. Pero funciona de maravilla. Cuando nos quedamos sin espacio sólo tuvimos que conectar la tarjeta a la parte posterior de la consola como si fuera un cartucho de la NES.

En ese momento, la consola nos preguntó si queríamos instalar el nuevo juego en la memoria interna o en la tarjeta, ofreciendo algunas opciones bastante efectivas para liberar espacio del SSD.

Si la tarjeta de expansión de memoria es demasiado cara para ti, siempre puedes conectar un HDD o SSD a la consola a través del puerto USB 3.1. Sólo los juegos de la Xbox One y versiones anteriores de la Xbox se pueden reproducir desde un disco externo. También puedes almacenar juegos de Xbox Series X en discos externos, aunque para usar estos títulos siempre tendrás que moverlos al sistema SSD, un requerimiento obligatorio de la nueva generación.

Lo bueno de la gestión de almacenamiento es que al instalar (o desinstalar) juegos, Xbox Series X te permite elegir qué partes instalar en lugar de tener que tener el título completo en la consola. Un ejemplo: puedes decidir instalar solo el modo multijugador de Doom Eternal y dejar la campaña de un jugador para más tardeo — o viceversa. Tenemos curiosidad por saber cuántos juegos admitirán esta instalación modular en el lanzamiento, porque realmente es una característica extremadamente interesante para ahorrar espacio y tiempo.

Xbox Series X: el controlador

Xbox Series X

(Image credit: TechRadar)

A primera vista, el controlador Xbox Series X no parece muy diferente a su predecesor. La forma es similar y las teclas también están dispuestas de manera casi idéntica, pero si miras más de cerca, puedes ver todas las pequeñas mejoras que ha realizado Microsoft.

Pero en cuanto lo agarras notarás el nuevo revestimiento que mejora el agarre y los  sutiles cambios en la geometría, que lo hacen más ergonómico y cómodo durante el juego.

El acabado brillante que caracterizaba al controlador de Xbox One ha sido reemplazado por un aspecto mate que se parece mucho a la superficie de la Serie X. Es mejor visual y ergonómicamente, pero se ensucia más fácilmente por la grasa de las manos. Quizás algunas de las variantes de color resuelvan parcialmente este problema que es por otra parte inconsecuente. La realidad es que el controlador Xbox Series X parece mucho mejor acabado, tanto en el aspecto como a nivel táctil.

Xbox Series X

(Image credit: TechRadar)

Las nuevas almohadillas presentan una nueva textura más agradable tanto en los sticks traseros como en los puños. En nuestra opinión, este cambio hace que el controlador resulte más firme cuando se sostiene en la mano, evitando que se te resbale de las manos y permitiendo un control más preciso.

Las dimensiones se han mantenido casi sin cambios: la parte trasera del mango y los gatillos son más redondeados y ligeramente más pequeños. Para aquellos con manos pequeñas, el controlador de Xbox One puede ser demasiado grande, pero este pequeño cambio en la geometría ha resuelto parcialmente el problema.

Probablemente las novedades más obvias sean el nuevo botón "Compartir" y el D-pad híbrido. El primero te permite hacer una captura de pantalla mientras juegas y compartirla con un simple click. Si se presiona el botón durante mucho tiempo, comienza una grabación de video de 15 segundos (una cantidad de tiempo que se puede cambiar desde el menú de configuración). Es mucho más conveniente que la anterior combinación de teclas de inicio + X o Y requerida por el controlador de Xbox One. Sin embargo, durante las pruebas encontramos algunas dificultades para realizar capturas de pantalla en tiempo real porque mis manos son algo pequeñas.

El D-pad híbrido es un cruce entre el D-pad clásico de Xbox One y el de forma de disco que se encuentra en el controlador inalámbrico Xbox Elite de segunda generación. El resultado es un D-pad tradicional que descansa sobre un disco. Esta es una mejora pequeña pero muy útil, diseñada para ofrecer más control sobre el D-pad y al mismo tiempo aumentar la facilidad de uso del controlador.

Muchos otros aspectos se han mantenido iguales. El controlador Xbox Series X retiene el conector de audio de 3.5 mm y el puerto de expansión en la parte inferior, así como el puerto de carga USB, el botón de emparejamiento en la parte superior y los botones Ver, Menú y Xbox en la parte frontal.

Además de los cambios estructurales menores, el controlador Xbox Series X también cuenta con algunas mejoras nuevas e interesantes. Reacciona más rápido gracias a una disminución de la latencia. La conexión a través de Bluetooth a varios dispositivos, incluidos Xbox One, iPhone 11 y Mac, también fue muy fácil.

Entre las similitudes con el modelo anterior también están las baterías, que siguen siendo las clásicas AA. Nuestro controlador las agotó después de 10 juegos intensos. Si quieres ahorrar dinero, te recomendamos encarecidamente que inviertas en un par de baterías recargables.

En general, el controlador Xbox Series X ha dado un paso adelante en términos de materiales y funciones sin aumentar de precio.

Xbox Series X: funciones

Fable Anniversary

(Image credit: Microsoft)

Xbox Series X tiene muchas funciones nuevas y actualizaciones que mejoran la experiencia de la consola.

Lo mejor de todo es probablemente Quick Resume, algo que se utiliza para retomar un juego justo donde los dejaste de forma casi instantánea. Puedes volver a la acción en punto exacto en unos segundos, sin tener que volver a pasar por las pantallas de carga. Incluso es posible pasar de un juego a otro, en este estado de suspensión, sin perder ni un latido de corazón. La única condición es que los juegos en sí tienen que estar corriendo. 

Por ejemplo, pasamos de Alan Wake a Tell Me Why en sólo 11,4 segundos, simplemente presionando el botón Xbox en el controlador y seleccionando el juego deseado en la barra lateral, sin pantalla de carga alguna. Volver a Tell Me Why desde el panel principal de la Xbox Series X sólo tardó 2,7 segundos — "volver" directamente al juego donde lo dejamos, no a la pantalla de inicio del juego.

Microsoft no ha dicho si hay un límite en la cantidad de juegos que se pueden pausar de esta manera, pero hemos notado que no se pueden poner más de cuatro porque el rendimiento disminuye hasta el punto que algunos juegos tienen que volver a cargarse desde cero. No es una gran limitación — no creemos que vayamos a jugar a más de cuatro títulos simultáneamente — pero está ahí (de nuevo, debemos recordar nuevamente que estamos probando una unidad preliminar de la consola).

Obviamente, Quick Resume no puede funcionar igual en juegos con modo multijugador online. Si hay otras personas involucradas no puedes simplemente pausar y reanudar cuando lo desees porque las otras personas seguirán jugando. En este caso, el jugador que para su juego es eliminado y Quick Resume devuelve el juego a la pantalla de título inicial.

Alan Wake

(Image credit: Remedy Entertainment)

Otra buena característica de Xbox Series X es la compatibilidad con versiones anteriores. Durante nuestra prueba, Xbox Game Pass tenía más de 1000 juegos antiguos disponibles, y podría haber más en unas pocas semanas. Los grandes juegos se cargan más rápido, funcionan mejor, sin caídas de velocidad. En general, los juegos más antiguos son mejores gracias a toda esa tecnología de la que hemos hablado, sobre todo la inteligencia artificial para el escalado y aumento del rango de color.

La compatibilidad con versiones anteriores también incluye los accesorios de Xbox: pudimos usar el controlador inalámbrico Xbox original y el controlador inalámbrico Xbox Elite Serie 2 sin ningún problema.

Lo mismo ocurre con los auriculares. No hubo problemas con nuestro Turtle Beach Recon Sparks. Con el SteelSeries Arctis 5 sí tuvimos algunas dificultades al intentar usar la conexión USB, un problema que probablemente se resolverá con la versión final de Xbox Series X.

Finalmente, entre las características adicionales de la Xbox Series X cabe mencionar que se incluye un reproductor de Blu-Ray 4K que es fácil de usar. Y por supuesto hay aplicaciones para servicios de vídeo como Netflix, Amazon Prime Video y Disney Plus; todos ofrecen reproducción 4K en Xbox Series X, si tu conexión a Internet lo permite.

Xbox Series X: los juegos

(Image credit: Sega)

Aunque no estés familiarizado con frecuencias, fotogramas por segundo, SSDs y otras zarandajas técnicas, notarás fácilmente las diferencias con la anterior generación al jugar en la Xbox Series X.

Tuvimos la oportunidad de jugar a Yakuza: Like A Dragon y Dirt 5 — ambos títulos optimizados para Xbox Series X. Y estos son los juegos con los que se ve el potencial real de la consola de próxima generación de Microsoft, aunque sean de la primera hornada. Veremos juegos mucho más avanzados en 2021 y 2022, a medida que los desarrolladores le cojan el truco a la consola y utilicen motores gráficos como Unreal Engine 5.

Teniendo en cuenta que ni Yakuza ni Dirt 5 han salido para Xbox One no podemos compararlos con sus equivalentes, pero sí con sus predecesores — Dirt 4 y Yakuza Kiwami 2.

Obviamente, Dirt 4 no puede seguirle el ritmo de Dirt 5, lo que no es sorprendente porque es un juego bastante anticuado incluso para la consola anterior de Microsoft. Dirt 4 sufría caídas de velocidad en la Xbox One y los gráficos estaban lejos de estar definidos aunque fuera un juego de carreras. Dirt 5 es muy fluido, responde de forma independiente y los gráficos son realmente sorprendentes en la Xbox Series X.

El juego tiene tres modos de video: uno mejora la frecuencia de rastreo (a 120 hz), otro prioriza la calidad de imagen y otro más los fotogramas por segundo. Si bien hay diferencias notables en la calidad al optar por el segundo modo gráfico, los otros modos también tienen una pinta fantástica. Ninguno de ellos afecta al rendimiento de la consola y los tiempos de carga son rápidos como la navegación instantánea.

Tuvimos una experiencia similar con Yakuza: Like A Dragon. En la Xbox Series X las pantallas de carga son muy rápidas. Sólo pasan unos segundos antes de que te encuentres en medio de la acción. Yakuza Kiwami 2 no era particularmente famoso por sus lentos tiempos de carga, pero la diferencia es notable, con hasta 24 segundos entre una escena y la siguiente — mucho más que Like a Dragon. Éste aspecto es aún más evidente cuando se utilizan los movimientos rápidos en Like a Dragon, que te permiten llegar a tu destino en menos de 5 segundos. Honestamente, no hay comparación entre los dos títulos, ya que pertenecen a diferentes generaciones, pero compararlos es una buena manera de comprender cuánto ha mejorado la consola en términos de experiencia de juego.

Sin duda, el aspecto más evidente de este salto generacional está en los gráficos. En Kiwami 2 los bordes de las texturas no están muy definidos, mientras que en Like a Dragon la nitidez es absoluta. Los colores son más vibrantes y, en general, la acción es mucho más suave que en su predecesor.

La diferencia es obvia tanto en términos de gráficos como de tiempos de carga, lo que es un buen augurio para los títulos que se lanzarán en el futuro.

Veredicto preliminar

Xbox Series X

(Image credit: Future)

Por lo que pudimos ver en esta primera prueba con Xbox Series X, Microsoft ha hecho las cosas bien, creando una consola rápida y potente, capaz de mejorar incluso los juegos antiguos.

Xbox Series X reduce los tiempos de carga, mejora drásticamente la calidad de los gráficos y aporta una mayor estabilidad a toda la experiencia de usuario. Pero son características adicionales como Quick Resume o la compatibilidad con versiones anteriores las que han superado (con mucho) nuestras expectativas.

La experiencia que nos ha ofrecido Xbox Series X, al menos por ahora, es realmente muy buena, con juegos que son mejores a nivel visual y de audio, con un rendimiento impecable. Y la eliminación de los molestos tiempos de carga es realmente otro gran paso de esta consola.

Combinar esta discreta caja negra con la vasta biblioteca de Xbox Game Pass puede representar el salto generacional que estábamos esperando. Dicho esto, todavía tenemos que usarla un poco más antes de tener una opinión final, sobre todo cuando salgan más juegos de nueva generación. 

El único punto negro es que estamos un poco decepcionados con los retrasos de algunos juegos bandera, sobre todo Halo Infinite. Si bien Xbox Game Pass ofrece un catálogo enorme, creemos que Xbox Series X necesita algunos títulos exclusivos y algunos juegos más que puedan demostrar su inmenso poder. Esperemos que los veamos pronto pero, por ahora, nuestras expectativas han sido satisfechas y nuestra experiencia no puede ser mejor.