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Microsoft fuerza el uso obligatorio del antivirus de Windows 10

(Image credit: Shutterstock)

Microsoft Defender — el antiguo Windows Defender — es la herramienta antivirus que viene incluida en Windows 10. Nada malo con tener una opción gratuita. Lo malo viene cuando Microsoft decide obligarte a utilizar algo quieras o no quieras, que es precisamente lo que acaba de hacer con Defender.

Y es que, aunque la versión actual de Microsoft Defender hace un buen trabajo protegiendo a tu PC de virus, malware y otros ataques, hay razones de sobra por las que nos gustaría desactivarlo.

La más obvia es que quizás quieras usar otra herramienta  de antivirus con funciones más avanzadas. Si es así, no hay ninguna razón para tener Microsoft Defender activo y consumiendo recursos del sistema, afectando el rendimiento de tu PC.

La realidad es que siempre ha sido difícil desactivar Microsoft Defender en Windows 10, pero al menos podías poner su modo de protección continua en pausa para que no usara tiempo de la CPU ni batería (aunque luego se volviera a activar de forma automática). 

Sin embargo, había una manera de desactivarlo totalmente editando el registro de Windows 10 — hasta ahora. La nueva actualización Windows 10 August 2020 (versión 4.18.2007.8) ha borrado la entrada del registro y ha sido “abandonado y  será ignorado“ desde el mismo momento en que esa actualización se instale, según la propia Microsoft.

Por narices

Es cierto que Microsoft ha hecho un buen trabajo convirtiendo Defender en una herramienta antivirus útil que quieras utilizar. Y también es cierto — y obvio — que hay razones de sobra por las que Microsoft no quiere que sea fácil de desactivar. Quiere que los PCs con Windows 10 sean seguro y, además, evitar la expansión de código maligno por internet. Pero quizás forzarte a que uses Defender lo quieras o no es la solución incorrecta.

El camino correcto es que, en el momento en que instales y actives otra herramienta antivirus, Microsoft Defender se desactive automáticamente. Y en el momento en que la otra herramienta se desactive, Defender se vuelta a activar otra vez. La dificultad técnica para hacer esto es nula.

Pero forzarte a usar su software, sea Defender o OneDrive, por que sí, porque Microsoft quiere controlar al máximo tu PC, huele bastante a sus antiguas prácticas monopolísticas que el gobierno americano y la Unión Europea ya castigaron hace apenas dos décadas. Y, cuanto menos, es un auténtico incordio para el usuario final que quiere tener el máximo control sobre su máquina.