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Los nuevos procesadores Intel deberán usar una función clave de los AMD Ryzen o morir

(Image credit: Future)

Cuando Intel lanzó su procesador Comet Lake-S no lo recomendamos porque no soportaba PCIe 4.0. Afortunadamente, parece que la siguiente generación de procesadores del gigante americano sí lo hará.

Por lo menos es lo que parece en las pruebas SiSoftware Sandra a las que apunta VideoCardz y que muestran procesadores de 11ª generación Rocket Lake-S emparejados con unidades de almacenamiento SSD usando el estándar PCIe 4.0. Si esta filtración es cierta, esto significaría que Rocket Lake sería el primer procesador de escritorio con soporte para el nuevo estándar de la organización PCIe.

Tanto la PS5 como la Xbox Series X utilizan unidades SSD con PCIe 4.0, lo que hace que el estándar tenga aún mayor importancia para los gaming PC del futuro. Si Intel quiere ser parte de este futuro necesita que sus procesadores utilicen PCIe 4.0 como lo lleva haciendo AMD desde julio de 2019 con el lanzamiento de la línea Ryzen 3000 encabezada por el Ryzen 9 3900X. 

Todavía no sabemos cuándo van a llegar los procesadores de undécima generación Intel Rocket Lake pero se especula que será pronto. Quizás los veremos en el gran evento de Intel del 2 de septiembre — aunque sospechamos que este evento se va a centrar principlamente en Tiger Lake

PCIe 4.0 es el futuro

Lo único que sabemos con certeza es que no recomendamos el Intel Core i9-10900K por la falta de soporte PCIe 4.0. Como mencionamos antes, esta tecnología va a ser clave para la siguiente generación de juegos. Ya lo apuntó el mandamás de Epic Games Tim Sweeney, que dice que los gamers de PC necesitarán adoptar discos PCIe SSD si quieren disfrutar de los juegos del futuro con el motor gráfico Unreal Engine 5.

No es una función frívola. La diferencia de velocidad entre un SSD con o sin PCIe 4.0 es increíble. Cuando probamos el AMD Ryzen 9 3900X nos quedamos de piedra al comprobar que el rendimiento aumentaba un 29% en lecturas en secuencia sobre un Samsung 970 Pro. Cuando comparas discos duros SATA contra SSD con PCIe 4.0, la diferencia es de tamaño planetario.

Luego está el tema de las tarjetas gráficas. Nvida, por ejemplo se alió con AMD para su sistema de inteligencia artificial DGX A100 porque Intel no ofrecía soporte PCIe 4.0. Y si la arquitectura Ampere va a recibir un acelerón al más alto nivel, podemos estar seguros de que veremos la misma ventaja de velocidad en las tarjetas para consumidores GeForce RTX 3080 cuando salgan a finales de año.

Si Intel no se quiere quedar aún más atrás de lo que ya lo está, debe añadir soporte PCIe 4.0 en sus procesadores tan rápido como pueda. No puede permitirse más fallos. Esperamos que estos rumores sobre la 11ª generación de CPUs sean ciertos y que las nuevas placas madre Z490 estén listas para aprovecharse de la tecnología tan pronto como Intel lance sus Rocket Lake.