Skip to main content

Los proveedores de Apple, Intel y Nvidia paran la producción por orden del gobierno chino

Una fábrica de teléfonos en China
Una fábrica de teléfonos en China (Image credit: Flickr)

El gobierno chino le ha cortado la luz a varios proveedores de las grandes empresas tecnológicas como Apple, Intel, Nvidia y Tesla. El problema es la crisis energética mundial, producto de la varios factores como la escasez mundial de gas y el elevado coste del carbón, pero también el objetivo de Pekín de tener "cielos limpios" para las siguientes olimpiadas.

Eson Precision Engineering — una filial del mayor contratista de montaje de iPhones del mundo, Foxconn — ha suspendido totalmente su producción de piezas mecánicas clave para Apple y Tesla en la ciudad de Kunshan durante seis días, comenzando este pasado domingo. La compañía asegura que la parada fue el resultado de que la ciudad cortara el suministro de electricidad para uso industrial, según un informe de Nikkei Asia.

"La empresa aprovechará su inventario para mantener sus operaciones mientras se detiene la producción", afirmó Eson a la Bolsa de Taiwán en una reciente presentación. "Esperamos reorganizar la producción durante los fines de semana o en las próximas vacaciones para satisfacer las necesidades de los clientes".

Otros grandes proveedores, como Concraft Holding, se han visto obligados a recurrir a las existencias en sus almacenes para poder superar la interrupción de la producci. Pegatron — otro de los grandes ensambladores de iPhones — prepara generadores en caso de recibir el aviso de que se va a cortar la energía.

Estas restricciones en el uso de la electricidad llegan impuestas por Pekín, que ahora está obsesionada con recortar el consumo y está persiguiendo a gobiernos regionales como los de Jiangsu y Zhejiang, que ahora no cumplen los objetivos de reducción del consumo de energía. 

El gobierno chino ha establecido estos objetivos de consumo por la crisis energética mundial, que incluye el aumento de la demandad, la reducción de la oferta de carbón y el gas natural que hace que los precios suban a nivel mundial, así como sus esfuerzos para reducir las emisiones de carbono y tratar de frenar la demanda de energía que está haciendo subir los precios de la energía.

El efecto sobre los principales proveedores de tecnología supone un nuevo revés para la cadena de suministro mundial de semiconductores y productos tecnológicos, que ya está luchando contra los continuos brotes de covid-19 en países como Vietnam y Malasia, donde también se fabrican muchos componentes tecnológicos para aprovechar los salarios más bajos y las menores restricciones normativas.


Análisis: una crisis energética grave

Las recientes medidas del gobierno chino pueden parecer draconianas pero la crisis de la energía a nivel mundial se está convirtiendo en un problema extremadamente serio que ya está desencadenando una conflicto mundial.

En estos momentos, los expertos dicen que las reservas de gas y el carbón están cayendo en todo el mundo. China, Japón e India están siendo extremadamente agresivas en la compra de estas materias, lo que está disparando aún más los precios a nivel global.

El aumento de los costes también vienen del aumento de la demanda energética mundial y las tasas de CO2 que muchos gobiernos han impuesto a los productores de gas y carbón para intentar frenar el consumo desmedido que está contribuyendo al calentamiento global.

Por último, el presidente chino quiere dar una imagen de cielos limpios en las próximas olimpiadas chinas y está presionando a la población y la industria para recortar el consumo y que sus ciudades no aparezcan en la prensa internacional como domos infectos de polución.