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El primer Mac SIN Intel llegará antes de final de año, según Apple

(Image credit: Shutterstock)

Confirmado.

Apple volverá a cambiar de procesadores para sus MacBooks y Macs, abandonando Intel para migrar a sus propios procesadores ARM — la arquitectura dentro de sus iPhone e iPad — antes de final de año.

Ya lo anunció el reputado analista chino Ming-Chi Kuo, que reiteró sus predicciones de cambio y anuncia que Apple sacará nuevos MacBooks e iMacs basados en los procesadores Axx Bionic — o como quiera llamarlos Apple — en el último trimestre de 2020 o el primero de 2021. Y además, según él, en 2021 habrá nuevos diseños que serán posibles gracias al bajo consumo de energía de estos procesadores de ARM. Según Kuo, Apple dejará de fabricar el MacBook de 13.3 pulgadas con procesadores Intel en cuanto lance el MacBook de 13.3 pulgadas con su propio procesador — que tendrá exactamente el mismo diseño que el anterior. 

Ahora, Apple ha confirmado que, efectivamente dejarán los Intel y se pasaran a sus propios procesadores que serán mucho más rápidos — según ellos — y consumirán mucho menos — de nuevo según lo que ellos dicen.

(Image credit: Shutterstock)

Un transición suave e indolora

La compañía de Cupertino ya ha empezado a distribuir máquinas de transición a sus desarrolladores, equipados con el procesador A12Z. Compañías como Adobe y Microsoft ya tienen versiones de Photoshop y Office recompiladas para el nuevo procesador y, según Apple, van de maravilla.

Apple dice que los programadores sólo tardarán “pocos días” en migrar sus aplicaciones de Intel a ARM.

Según Tim Cook en la presentación de la WWDC 2020, Apple completará esta transición de hardware en dos años y el primer Mac con procesador Apple llegará a manos de los usuarios antes de final de año.

Apple dice que no habrá ningún problema para que los usuarios puedan seguir usando todas las aplicaciones de Mac en las nuevas máquinas gracias a una capa de traducción llamada Rosetta 2, que toma su nombre de la primera tecnología Roseta que Apple utilizó para pasar de PowerPC a Intel.

Pero esta Rosetta 2 será mucho más rápida que la anterior gracias a una mejor base de código y la velocidad de los nuevos procesadores. De hecho, Apple demostró dos aplicaciones muy potentes — el programa de animación 3D Maya y el último juego de Tomb Raider — para demostrar que las aplicaciones corrían de forma extremadamente rápida y sin pausas de ningún tipo. Está por ver si la vida real es tan ideal como la demostración pero, si es así, la verdad es que impresionante.

Los nuevos Macs también podrán correr aplicaciones para iOS e iPadOS de forma nativa. Te podrás descargar apps de estas dos plataformas directamente a tu Mac si es que el desarrollador no elige sacarlas también para macOS (Apple insiste en que es muy sencillo y de hecho muchas de sus aplicaciones — como Maps o Messages — son aplicaciones adaptadas de iOS a macOS).

Finalmente, los nuevos Macs contarán con capacidad de virtualización para correr otros sistemas operativos como Linux.

Nuevos diseños gracias a los procesadores de Apple

El que si tendrá nuevo diseño será el iMac con procesador de Apple. Según Kuo, será algo completamente diferente — quizás algo similar a esta patente. La nueva máquina tendrá una pantalla de 24 pulgadas, dice Kuo. 

Aunque Cook no entró en detalles, sí dio a entender que Apple podría hacer cosas nunca vistas con su hardware al tener control total y usar procesadores tan (supuestamente) avanzados en consumo y potencia.

Aparte del nuevo iMac, Kuo asegura que Apple sacará un nuevo modelo de MacBook con una pantalla que utilice tecnología mini-LED en vez de LCD en la primera mitad de 2021. 

Después habrá otro MacBook con un diseño completamente nuevo — también con procesador ARM — en la segunda mitad de 2021.

Nadie sabe cómo serán estos nuevos formatos por ahora. Lo que sí sabemos es que serán posible gracias a las características técnicas de las CPUs de Apple, que consumen muy poca energía y generan poco calor a la vez que ofrecen una gran velocidad de proceso. Al consumir mucho menos y generar menos calor que los procesadores de Intel, el tamaño y el peso de los MacBook e iMac podrá ser mucho menor.

El analista asiático vuelve también a asegurar que Apple habrá cambiado todos los modelos de MacBook y Mac a procesadores de Apple ARM en un periodo de 12 a 18 meses. De ser cierto, será una proeza — aunque no sería la primera vez que Apple ha hecho algo así.

¿Es posible cambiar de CPU tan rápidamente?

Apple lleva preparada para esta migración desde el 24 de marzo de 2001. Ésa fue la fecha en que lanzaron el Mac OS X.

El primer Mac OS X fue una versión de NextStep de NeXT — la compañía que Apple compró a finales de los noventa a Steve Jobs para que reemplazaran el obsoleto sistema Mac OS. El nuevo sistema operativo — sobre el que Tim Berners-Lee desarrolló la primera versión de la world wide web —  era básicamente un Unix retocado. Este nuevo sabor de Unix tenía un microkernel desarrollado por un genio llamado Avadis ”Avie” Tevanian, un nuevo interfaz llamado Aqua y una caja de compatibilidad para aplicaciones Mac antiguas.

Aparte de significar el retorno del fundador de Apple a los cuarteles generales de One Infinite Loop, comprar Next fue la mejor inversión que jamás ha hecho la compañía de la manzana. De hecho, es realmente la clave fundamental de su éxito que permitió la creación del iPhone, iPad, Apple Watch y Apple TV.

La razón es que NextStep — luego Mac OS X y ahora el actual macOS — es un sistema moderno que fue diseñado desde el principio para que sea escalable y hardware agnostic. Es decir, que no está ligado de forma permanente a un tipo de CPU o arquitectura de hardware. 

Esto permite que Apple pueda moverse de una plataforma a otra con soltura, aligerando peso y cambiando sub-sistemas de vídeo, audio, conectividad o almacenamiento según la plataforma. 

Simplificando mucho, sólo hay cambiar el kernel — el corazón del sistema operativo — recompilar y ajustar los sub-sistemas que hacen de capas de abstracción entre el hardware y las aplicaciones que utilizan los usuarios, para que todo funcione en un nuevo hardware. Lógicamente, una máquina como el iPhone tiene requerimientos de interfaz y sistemas que no tiene un Mac pero, básicamente, es el mismo perro con distinto collar y pelaje.

En el caso del Mac, sin embargo, las aplicaciones sólo requieren una recompilación para que puedan ser ejecutadas en un Mac con una nueva CPU. Estas aplicaciones también requieren ser probadas y el coste de migración no es cero, pero es extremadamente reducido. Lo suficiente para que los desarrolladores no se quejen y sigan a Apple hasta el mismísimo infierno.

(Image credit: Wikicommons)

La cuarta transición

Todo esto es no es sólo en teoría. Está probado en la historia misma de macOS. 

Para empezar, el NextStep 1.0 — lanzado en 1989 — se desarrolló sobre máquinas propietarias con procesadores de la serie 68000 de Motorola. Pero cuando NeXT dejó de fabricar hardware, migraron todo el sistema operativo a procesadores Intel en cuestión de semanas. En 1995, NextStep corría sobre PC, estaciones de trabajo de Sun Microsystems con procesadores SPARC y estaciones HP basadas en la arquitectura PA-RISC. Y con el sistema operativo, los desarrolladores pudieron sacar todas sus aplicaciones para esas plataformas sin esfuerzo significativo.

Cuando Apple compró NeXT, el equipo liderado por Avie Tevanian tuvo que volver a recompilar el kernel para PowerPC, que eran los chips de IBM, Motorola y Apple basados en la arquitectura POWER de IBM. De nuevo, los desarrolladores que venían de NextStep sólo tuvieron que recompilar y reajustar sus aplicaciones al nuevo interfaz.

Luego vino la migración de PowerPC a Intel. Esta se anunció en la conferencia de desarrolladores de Junio de 2005 junto con un PC “de transición” sólo para desarrolladores y fue extremadamente rápida.

En Enero de 2006, Apple sacó el MacBook Pro de 15 pulgadas el iMac Core Duo, ambos con CPUs Intel Core Duo.

En Febrero, salió el Mac Mini con un Intel Core, seguido del MacBook Pro de 17 pulgadas en abril de 2006, y el MacBook 13 en Mayo.

En Agosto de 2006, la transición estaba completa y todos los productos de Apple tenían procesadores Intel, incluyendo el nuevo Mac Pro y el Xserve. Poco más de un año más tarde, Apple saca el último Mac OS X — versión 10.5 — que correría en procesadores PowerPC. La transición fue todo un éxito para desarrolladores y usuarios, y representó un boom de ventas de las máquinas Mac.

Ahora Apple quiere a hacer lo mismo. La transición de Intel a sus procesadores ARM será la cuarta. Y con ella tendrán control total sobre sus máquinas, abaratando los precios (por lo menos de fabricación) y alargando la vida de las baterías. Lo que no está tan claro es si podrán competir con AMD e Intel en laptops y máquinas de escritorio. Sabemos que el iPad Pro de 2018 tenía una capacidad de proceso superior a la de la gran mayoría de los laptops PCs con chips de Intel — pero no sabemos hasta que punto podrán llegar estos nuevos MacBooks e iMacs.

Pero Tim Cook y su equipo lo tienen claro: van a ser capaces de dar la batalla y hacer cosas que nadie ha hecho hasta ahora. Habrá que ver si su fé y sus promesas se mantienen cuando llegue este primer Mac con ARM antes de fin de año.