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Las verdaderas razones por las que el nuevo MacBook Pro parecerá un iPhone 12

MacBook Pro 16 2021
(Image credit: MacRumors)

El último rumor del reputado analista chino Ming-Chi Kuo es que el nuevo MacBook Pro de 2021 será rediseñado completamente. Kuo dice que se parecerá mucho a un iPhone 12. Tiene todo el sentido. De hecho, el cambio es inevitable por cuatro razones ineludibles.

1. El diseño no se actualiza desde 2008

La primera razón de peso es que ya es hora. 

Apple lleva sin cambiar el diseño de sus MacBook desde 2008, cuando apareció el primer MacBook Pro con cuerpo de aluminio "unibody" — una técnica que utiliza bloques de aluminio macizo y máquinaria CNC para labrar los cuerpos de los MacBooks. 13 añazos son muchos años.

De hecho, se podría decir que Apple lleva sin cambiar el diseño de los MacBook Pro desde que pasó de los PowerBook G4 con cuerpo de titanio — el famoso TiBook — al PowerBook G4 de 17 pulgadas con cuerpo de aluminio — que recibió el apodo AlBook. Esta máquina apareció hace 18 años, en 2003

Visualmente, el primer MacBook Pro fue muy similar a ese PowerBook G4 17 — pero no fue hasta 2008 cuando vimos el primer unibody con el icónico teclado negro. A partir de ese momento, Apple ha hecho muchos ajustes, pero el diseño se ha mantenido básicamente igual. Por ejemplo, en 2012 los de Cupertino lanzaron el MacBook Pro 15 Retina, una máquina significativamente más fina que las anteriores.

Han pasado muchos años lo mires por donde lo mires, pero eso no significa que Apple vaya a cambiar el diseño por sí mismo.

MacBook Pro Unibody Late 2008

El MacBook Pro Unibody de 2008. (Image credit: Ashley Pomeroy - Own work)

2. La unificación del lenguaje de diseño industrial

La segunda clave está en la falta de coherencia del actual lenguaje industrial en Apple.

Ahora mismo hay dos. La divergencia comezón en 2018, cuando Apple lanzó el iPad Pro. La nueva tableta de Apple abandonaba las superficies suaves y bordes suavemente curvados que habían sido la marca de la casa durante años para adoptar una nueva estética.

En vez de parecerse a los MacBook o iMacs, el iPad Pro 2018 era un "revival" del iPhone 4. Al igual que el iPhone 4, no tenía superficies suaves — era un simple rectángulo con esquinas redondeadas que se extendía unos cuantos milímetros en el eje Z. 

El iPad Pro marcó el primer abandono del lenguaje de diseño industrial de los de Cupertino. A excepción quizás del Mac Pro, no tenía que ver con ningún otro producto de la compañía. Por primera vez en mucho tiempo, aparecía un nuevo lenguaje de diseño industrial de Apple, aunque no sabíamos si iba a tener continuidad en toda la gama.

Eso cambió en 2020, cuando vimos que el iPad Air 4 y el iPhone 12 seguían el camino emprendido por el iPad Pro. Ahora, según este rumor, parece que Apple va a seguir aplicando ese lenguaje a los nuevos MacBook Pro de 2021. Es más que probable que toda la línea — incluyendo el Apple Watch — termine adoptándolo.

Excepto por algunos años de su historia que solían coincidir con sus crisis de identidad, Apple siempre se ha caracterizado por tener un lenguaje industrial coherente en todos sus productos. Y no, esto no es una crisis, pero sí es el inicio de una mutación controlada de toda la gama que retoma el paradigma del iPhone 4 — quizás el mejor diseño industrial de Apple después del Macintosh original y el lenguaje Snow White que caracterizó a la edad de oro del Mac.

MacBook Pro 16 2021

(Image credit: MacRumors)

3. Economías de escala

Una de las ventajas de usar el mismo lenguaje industrial en todos sus productos es la económica. Al utilizar elementos muy similares — desde los utillajes de la fábricas necesarios para crear los componentes a los módulos de cámaras pasando por teclados, pantallas o botones — Apple ahorrará un dinero considerable. Son pequeñas cantidades de dólares en cada producto que, multiplicados por volúmenes enormes, resultan en ahorros millonarios. 

Ésta es también una de las razones que han movido a Apple a mudar sus chips Intel y crear sus propias CPU Apple Silicon para todos sus productos, igual que los que usan en iPhone, iPad y Apple Watch. Es lógico que veamos la misma reutilización y unificación en el resto de componentes de hardware.

4. La convergencia de plataformas y UX

La convergencia del lenguaje industrial a lo largo de toda la gama de productos Apple también obedece a otra convergencia: la de plataformas. Con macOS e iOS alineándose cada vez más en su experiencia de usuario (UX) en software, es lógico que Apple siga el mismo camino en el hardware.

Apple tiene delante varios retos para completar esta convergencia en al que apps corren en todos sus dispositivos de forma transparente, pero con Big Sur y el chip M1, lo tienen casi conseguido. Alinear hardware y software en toda su gama de producto es una conclusión lógica de todo esto.

Apple M1

(Image credit: Apple)

5. Marcando la era Apple Silicon

Apple Silicon es la última clave de este cambio de diseño de toda la línea de productos.

Tanto el MacBook Air M1 como el MacBook Pro 13 M1 y el Mac Mini M1 tienen todos el mismo diseño que la generación anterior, algo que sorprendió a muchos porque esperaban un rediseño total. 

Pero Apple no tomó esta decisión a la ligera: querían ofrecer una continuidad visual con la generación anterior para dar seguridad al consumidor medio, que iban a ser los principales compradores de estas máquinas. Manteniendo el diseño, Cook y sus compinches nos estaban diciendo "tranquilos, son los mismos Macs" aunque, en realidad, es un cambio de arquitectura total en el interior. Nuevos chips, nuevas apps, nueva capa de emulación... demasiadas cosas nuevas como para introducir otra variable.

Pero los nuevos Macs con M1 han sido un éxito de público y crítica absoluto. De hecho, MacBook Air con M1 es ahora el mejor laptop del mundo en nuestra clasificación. La primera vez que un laptop Apple se pone en cabeza en esa lista. 

El mercado tiene ahora confianza total en las nuevas máquinas de Apple. Y encima, está viendo que todas las apps de macOS están migrando rápidamente de Intel a M1 — incluyendo las suites de Adobe y Microsoft. 

Con esa confianza, es lógico pensar que es el momento perfecto para inaugurar una nueva era en Apple. Y no hay mejor manera de inaugurar una nueva era a lo grande que cambiar el diseño de un producto radicalmente, como sólo Apple lo sabe hacer.

Yo ya estoy sacándole brillo a la tarjeta de crédito.