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La verdadera razón por la que Apple ha abandonado Intel

Por qué Apple abandona Intel
(Image credit: Apple)

El primer Mac sin procesador Intel en casi 15 años saldrá a final de año. Tim Cook y sus mariachis afirman que los procesadores Apple Silicon serán superiores a la arquitectura x86 de Intel y AMD, además de unificar todas sus máquinas. Pero hay una razón que han mantenido oculta — hasta ahora.

Por lo menos eso es lo que dice François Piednoël, el ex-ingeniero principal de Intel. Piednoël asegura que el verdadero motivo que ha impulsado a la compañía de Cupertino a crear sus propios procesadores para sus MacBooks y Macs es la incompetencia de Intel y el desastre de sus procesadores Skylake.

De hecho, Piednoël — que es conocido en la industria por no tener pelos en la lengua — afirma que esta transición no ha ocurrido de la noche a la mañana. El ex-ingeniero de Intel asegura que todo empezó hace tres años, cuando los problemas de control de calidad con los chips Intel Skylake fueron tan graves y obvios que los ingenieros de Apple no tuvieron más remedio que considerar alternativas:

“[Los problemas con Skylake eran] anormalmente malos. Nos estaban llamando la atención por muchas problemas pequeñas dentro de Skylake,” cuenta Piednoël mientras juega a Xplane en el vídeo que podéis ver bajo estas líneas (via PC Gamer), “Básicamente nuestros colegas de Apple se convirtieron en la fuente número uno de denuncias de problemas con la arquitectura. Y la cosa fue muy, muy mal. Cuando un cliente empieza a encontrar tantos errores como tú, eso significa que no vas por buen camino”.

Haste ese momento, según dice él, Apple se mantuvo fiel a Intel. Sus colegas de Cupertino, aventura en el vídeo, habían estado pensando durante bastante tiempo en la posibilidad de hacer sus propios procesadores basados en ARM para sus laptops y equipos de sobremesa. Sin embargo, había demasiadas incógnitas sobre si podrían obtener la potencia necesaria para sus equipos de sobremesa. 

Pero la avalancha de errores en Skylake fue el impulso final que los equipos de Apple necesitaron para aventurarse en la creación de sus propios procesadores para MacBooks y Macs. Las incógnitas que tenían delante las podían solucionar y ya habían demostrado que su arquitectura Axx tenía un ratio de potencia por vatio excelente. Pero Apple no tenía control sobre los errores de Intel que, siempre según Piednöel, no tenían un liderazgo claro después de que varios ingenieros y jefes claves abandonaran la compañía.

Apple, echando la vista atrás, decidió que si habían realizado ya tres cambios de procesadores en sus Macs, podrían hacer un cuarto. Y encima podrían beneficiarse de tener una arquitectura unificada en todos sus productos y además recortar costes al poder depender de ellos mismos al 100%.

Sensación de deja vú

Algo similar pasó cuando Apple dependía de Motorola e IBM para sus máquinas cuando usaban procesadores PowerPC.

Era la época de Steve Jobs, que en un principio apoyó la alianza con las dos compañías. Jobs prometió a los fans un procesador PowerPC de 3GHz para poder competir con Intel. Pero el tiempo pasaba e IBM no era capaz de ofrecer un chip así. De hecho, antes de anunciar el cambio de PowerPC a Intel, el propio Tim Cook — que por entonces era el jefe de producción — decía que los chips de IBM eran una “pesadilla termal” para los MacBooks. En aquel entonces IBM y Motorola usaban un proceso de fabricación de 90 nanómetros y era imposible que pudieran hacer un chip de 3GHz con esos mimbres.

Fue ante esta incompetencia técnica cuando Jobs se vio obligado a cambiar de arquitectura y elegir al que, por aquel entonces, era el fabricante con los chips más rápidos: Intel. La tercera transición de procesadores de los Mac — primero fueron las serie Motorola 68000 y después los PowerPC basados en la arquitectura POWER de IBM — estaba en marcha y lo anunciaron a los desarrolladores en la WWDC de 2005 junto con un PC de transición. Igual que ahora han anunciado el cambio a Apple Silicon con un Mac Mini de transición para que los programadores porten sus aplicaciones desde ya.

En aquel entonces, Apple dijo que tardaría un año y medio en cambiar todos sus equipos de PowerPC a Intel, aunque en realidad la transición fue mucho más rápida: sólo usaron 210 días. El 10 de enero salió el primer iMac con Intel y el primer MacBook Pro con Intel, un modelo de 15 pulgadas. Y el 7 de agosto salió el Xserve y el Mac Pro — los dos productos más altos de la gama Mac y los últimos en realizar la transición a Intel.

Aunque las aplicaciones estrella — como Photoshop o Word — tardaron algo en llegar a Intel, los usuarios pudieron seguir usando las versiones PowerPC gracias al Rosetta, una especie de máquina virtual que ejecutaba código PowerPC en Intel aunque bastante más lentamente. Apple puso bastante presión en Adobe, sacando productos para Intel como Final Cut Pro, que en esa época le comió todo el mercado a Adobe Premiere y Avid.

Al final el proceso de transición fue todo un éxito. Apple consiguió pasar a Intel sin problemas y encima vendieron muchos más Macs.

Apple parte ahora con más ventajas

La cuarta transición será muchísimo más suave. La arquitectura de macOS está mucho más depurada que antes, con muchas más capas de abstracción. De hecho, como dijo Cook, Adobe y Microsoft ya tienen sus aplicaciones corriendo sobre Apple Silicon. No sería de extrañar que, en el mismo momento en que apareciera el primer Mac con procesador de Apple a final de año, todo aquel que las use pueda descargarse estas nuevas versiones sin problemas.

Y esta vez parece que Rosetta 2 será mucho más rápida que la primera versión, por lo menos según la demostración de Autodesk Maya y Tomb Raider, pero habrá que probarlo. Mi intuición es que Rosetta 2 no va ser tan necesaria como la original y que la mayoría de los desarrolladores tendrán versiones nativas Apple Silicon en breve — incluyendo apps de iPad o iPhone, que podrán ejecutarse de forma directa sobre los nuevos Macs.

Si Apple cumple sus promesas y Piednöel está en lo cierto, Apple debería mandar una tarjeta de agradecimiento a Intel por hacer de Skylake una pesadilla.