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La compra de Activision prueba que la Guerra de las Consolas ha terminado

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(Image credit: Microsoft)

La compra de Activision Blizzard propuesta por Microsoft es un agujero negro que, si no lo consume todo, al menos alterará la realidad del mundo gamer. Está afectando a todo, incluso si una noticia no está relacionada direcamente.

Algo ha cambiado. La forma en que funcionaba la industria, el tamaño de todos los jugadores, las divisiones, la interacción entre los principales editores y fabricantes de consolas, todo era predecible. Ya no. Los jugadores en el tablero de la industria del videojuego habían permanecido en sus posiciones hasta ahora.

Ahora la horizonte se ha ampliado. Ya no es un tema de consolas o lanzamientos de juegos, sino empresas que están tratando de dar forma a la manera en que experimentamos nuestro mundo digital.

Sin embargo, a pesar de la magnitud del cambio de paradigma, gran parte de la conversación todavía se centra en lo viejo, como la "guerra de las consolas". Sólo  necesitas un vistazo a los comentarios para ver que la guerra de fans entre Xbox y PlayStation continua aunque ya no tiene ningún sentido.

El juego ha cambiado

Microsoft acquires Activision Blizzard

La adquisición propuesta por Microsoft de Activision Blizzard cambia mucho más de lo que parece.  (Image credit: Microsoft)

Esa guerra es ya un espejismo. La guerra real es mucho más amplia que antes. Ya no importa quién venda más consolas, una métrica en la que Sony todavía pone mucho peso porque su catálogo de juegos está completamente atado a su hardware. Aunque recientemente han experimentado con poner títulos más antiguos en PC, la adopción ha sido muy lenta.

El enfoque láser de Sony con su PS5 parece que se trata de ganar el presente, usando las reglas antiguas. Pero, en el otro lado, la guerra ya es otra. Es como si Xbox hubiera estado construyendo todo para el futuro. Game Pass se vuelve cada vez más grande, un modelo que no sólo está aquí para quedarse, sino que además probablemente influirá en todo.

Esto ha sido así hasta este momento. Microsoft parecía estar construyendo para un futuro teórico. Ahora, la adquisición de Activision hace que el futuro vaporoso se haga presente. Ahora, cada vez más, la discusión se aleja cada vez más del "¿quién vende más hardware?" a "¿quién tiene más cuota de mercado y miembros en su ecosistema?" Todo es menos definido, lo que hace mucho más difícil analizar o incluso reconocer a los jugadores de esta partida a vida o muerte.

It feels less like the competition is a battle of brands, and one more of mega-corporations

Ya no es batalla de marcas. Es una de megacorporaciones. Microsoft ahora se enfrenta a Tencent, Amazon, Google y Facebook. Ya no es Xbox Series X/S contra la PS5 o la Nintendo Switch. Es algo que ya dijo el jefe Xbox, Phil Spencer, en una entrevista reciente con Washington Post:

"[Sony y Nintendo] tienen una larga historia en videojuegos. Nintendo no va a hacer nada que dañe sus juegos a largo plazo porque ese es el negocio en el que se encuentran. Sony es lo mismo y confío en ellos. ... Valve igual".

"Cuando miramos a los otros grandes competidores tecnológicos para Microsoft, Google tiene búsqueda y Chrome, Amazon tiene compras, Facebook tiene redes sociales, todos negocios de consumo a gran escala [...] La discusión que hemos tenido internamente, mientras que esas cosas son las que atraen consumidores a esas compañías tecnológicas, para nosotros pueden ser los juegos".

Todo esto no es una gran sorpresa. Spencer se hizo cargo de Xbox cuando estaba en  guerra total contra apisonadora Sony. Una guerra que estaban perdiendo en el hardware. Desde el comienzo de su mandato, la guerra se transformó en una conversación. Primero con buenos deseos para PlayStation y Nintendo al comienzo de las conferencias de prensa de E3. Luego promocionando el crossplay entre todas las consolas que antes parecía imposible y ahora es la norma.

Aunque obviamente siguen siendo competidores, la guerra ahora podría ser entre las grandes corporaciones y las compañías de videojuegos como Microsoft, Nintendo, Valve y Sony, que quizás se encuentren más a menudo en el mismo bando en vez de ser enemigos.

A estas empresas también les une una fuerte historia y grandes divisiones en juegos. Tienen un interés claro en proteger lo que ya está allí. Si PlayStation se desmoronara mañana, sería catastrófico para Sony. Pero si Amazon compra Electronic Arts, por ejemplo, y no les salen las cosas bien, EA podría caer en el intento.

Mantener la perspectiva como consumidor

Phil Spencer

Phil Spencer's role in the gaming industry is only growing (Image credit: Christian Petersen (Getty Images))

También hay que tener en cuenta una cosa, fans de unos y otros: ninguna de estas empresas es tu amiga a pesar de todos su 'buenismo'. Hay preocupaciones reales sobre el impacto en el consumidor de la compra de Activision. Quizás la industria será cada vez más oligárquica.

A corto plazo, Spencer se presenta públicamente como una fuerza positiva para la industria. Asumiendo que esto es cierto, no vivirá para siempre. ¿Qué pasará en veinte años, cuando se haya ido? Microsoft es enorme. ¿Podemos confiar en que sigan con las buenas intenciones? Claramente, no.

Por eso es lamentable ver la "guerra de las consolas" lucharas por ligas de comentaristas de Internet, como si fueran la infantería de estas empresas que lo único que quieren es ordeñarles el dinero y el tiempo. Es un tribalismo absurdo.

Incluso para aquellos que todavía luchan en esas guerras online, la idea de que haya un nuevo guerrero defendiendo a Amazon/Google/Tencent/Facebook es probablemente extraña. Quizás eso proporcione algo de perspectiva de por qué sus peleas han parecido tan extrañas para cualquiera que no esté pegándose en ellas.

Lo cierto es que, ahora mismo, parece que cualquier discusión sobre "guerras de consolas" es arcaica además de ser tan estúpida como siempre. Siempre ha sido una tontería cósmica, pero ahora además es algo anticuado y sin sentido. Todo ha cambiado.