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Facebook cambia su nombre a Meta pero sigue siendo lo mismo

Meta
(Image credit: Facebook / Meta)

Facebook va a cambiar oficialmente su nombre por el de Meta. Lo ha anunciado Mark Zuckerberg en el evento Oculus Connect. Una presentación realmente insufrible y soporífera.

Como ha señalado Zuckerberg, la palabra "meta" procede del griego y significa "más allá". Allí es dónde cree que se dirige la empresa, centrada ahora en la realidad virtual y aumentada. El giro hacia el metaverso de la red social es ya inexorable.

Zuckerberg esbozó varios planes ambiciosos para lo que denomina una Internet conectada, "con prioridad para las personas", que se centra menos en las redes sociales en su forma tradicional y más en las nuevas formas de interconectar que traerá la realidad virtual y aumentada. Básicamente, una copia del Oasis de Ready Player One.

El CEO de la ahora Meta, intentó hacernos olvidar todos sus supuestos crímenes, abusos de privacidad y escándalos con demostraciones hechas en 3D para ilustrar una supuesta conectividad perfecta entre las aplicaciones de Facebook, Messenger y los dispositivos Oculus VR. 

Eso nos trae a otra parte del pestiño que nos colocó Zuckerberg: ninguna de las aplicaciones de Facebook, como Messenger o Instagram, ha cambiado sus nombres o descripciones. Sólo la compañía que controla todas ellas se llamará Meta, con su handle de Twitter @Meta y una dirección web con contenido e información sobre la nueva hoja de ruta hacia la realidad aumentada, mixta y virtual.


Opinión: cambio de rumbo e intento de lavar la imagen

Al final no había mucho que presentar sino buenas intenciones y ambiciosos planes que parecen copias de garrafón de una película de ciencia ficción. Si hubieran puesto la película de Ready Player One hubiera quedado todo más claro. Excepto que Zuckerberg no sería el bueno sino el malo de un folletín infumable.

El cambio de rumbo de Facebook, sin embargo, es real. Otra cosa es ver si podrán realmente llevar este viaje a buen término con los muertos que llevan en el maletero. Facebook está aparentemente plagada de malas prácticas, terribles decisiones y un aparente falta de moralidad y sentido de la ética que, aunque es común en el mundo de Silicon Valley, parece haber adquirido aquí tintes de corporación malísima de telenovela.

No sabemos si, tecnológicamente, Facebook podrá competir con Apple o Google a nivel de hardware. Es cierto que Oculus está haciendo cosas interesantes pero está por ver si lo que viene es realmente innovador o será más de lo mismo.

Luego está el problema de su imagen pública y las instituciones — como la Unión Europea y el gobierno americano — que están afilando los cuchillos para matar al cerdo que ha engordado demasiado comiendo compañías enemigas como WhatsApp e Instagram así como la propia Oculus. 

Al final, y después de tanta parranda de realidad virtual y aumentada, Zuckerberg no tiene planes de abandonar ninguna de sus fuentes de ingresos. Es decir: tú y el resto de usuarios de sus servicios, que no paráis de compartir información privada para que os exploten como auténticas gallinas de los huevos de oro.