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El pleito contra Sony que podría rebajar los precios de los juegos de PS4 y PS5

Playstation Store logo
(Image credit: Sony)

Una demanda colectiva contra Sony Interactive Entertainment en nombre de los usuarios de PlayStation alega que la compañía nipona tiene un monopolio perjudicial para el consumidor porque hay juegos de PS4 y PS5 que sólo están disponibles para descargar a través de PlayStation Store.

Si la demanda tiene éxito, Sony podría verse obligada a cambiar su modelo de negocio para la venta de juegos digitales, algo que podría traer precios más bajos a los usuarios de PS4 y PS5.

La demanda afirma que Sony impide que minoristas como Amazon, Walmart y otros vendan versiones digitales de los juegos de PlayStation desde 2019, cuando Sony anunció esta decisión diciendo que es una decisión para alinear sus negocios clave a nivel mundial.

Según informa Bloomberg, la demanda denuncina que este monopolio permite a Sony cobrar precios que son significativamente más altos que sus homólogos físicos vendidos en un mercado minorista donde sí hay competición. Alega que los precios son significativamente más altos de lo que serían en un mercado abierto a otras tiendas online de juegos digitales.

El mismo problema que Apple

El problema recuerda exactamente al que tiene Apple, con una tienda exclusiva totalmente controlada por Cupertino. Un problema que también tuvo Google antes de verse obligado a permitir otras tiendas de Android.

La demanda contra Sony va más allá y pone cifras: los consumidores podrían estar pagando hasta un 175% más por los juegos digitales descargables que por sus homólogos físicos en disco.

No es la primera vez que Sony atrae las iras de los consumidores en relación con la PlayStation Store. Recientemente, los usuarios atacaron a la compañía japonesa después de que anunciara sus planes de cerrar el servicio PlayStation Store en PS3, PS Vita y PSP, algo que habría hecho que un número significativo de títulos digitales de PlayStation ya no estuvieran disponibles para su compra en esas consolas.

Tras las críticas recibidas, Sony se retractó de aquella decisión y se limitó a cerrar la PlayStation Store para PSP, manteniendo las de PS3 y PS Vita. Dudamos mucho que vayan a hacer lo mismo ahora, matando su gallina de los huevos de oro antes de que lo diga un juzgado.