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El MacBook Air y el MacBook Pro podrían ser los primeros laptops sin Intel

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(Image credit: Apple)

Tim Cook anunciará tres nuevos laptops sin procesadores Intel la semana que viene. Los nuevos MacBooks Air y MacBook Pro con los nuevos Apple Silicon llegarán en el evento One More Thing, el 10 de noviembre.

Por lo menos según Bloomberg, que apunta a que veremos tres máquinas: MacBook Air y MacBook Pro de 13 pulgadas y un MacBook Pro de 16 pulgadas. De confirmarse, sería una noticia sorprendente porque todo el mundo esperaba que los MacBook Pro no llegaran hasta el año que viene.

Este nuevo rumor podría coincidir con una filtración accidental de la propia Apple, que la semana pasada dejó escapar una mención a un MacBook Pro de 16 pulgadas inexistente.

El informe de Bloomberg dice que los MacBooks no tendrán ningún cambio en su estética, sólo en sus arquitectectura interna. Al parecer, la nueva CPU estaría basada en el chip A14 Bionic que ahora mismo es el corazón de la línea iPhone 12 y el iPad Air 4.

Fabricado con un proceso de 5 nanómetros, los nuevos procesadores Apple Silicon están llamados a ser unos de los procesadores más rápidos y eficientes del planeta — seguramente mucho más que sus equivalentes Intel.

En la última WWDC, Apple dijo que sus procesadores Apple Silicon darán a sus Macs el mejor rendimiento por vatio, menos consumo de energía y gráficos más rápidos que las CPUs de Intel.

Bloomberg dice que los dos MacBooks de 13 pulgadas están más avanzados en su producción que el nuevo MacBook Pro de 16. También afirma que, por este motivo, quizás sólo veamos los 13 pulgadas y que el de 16 pulgadas llegará con el año nuevo.

Apple está trabajando en otras máquinas con nuevos procesadores Apple Silicon, incluyendo iMacs y Mac Pros. Estos últimos tendrían la mitad de tamaño que el Mac Pro actual. El artículo no ofrece información sobre cuándo estos nuevos Macs van a llegar.

Comienza la transición

Si el artículo está en lo cierto, el evento de la semana que viene marcaría el comienzo de la migración de Intel a Apple Silicon. Y parece que empieza con fuerza, por lo que es muy posible que Apple cumpla y recorte el tiempo de la transición. como ya hizo cuando pasó de PowerPC a Intel.

Si te estás preguntando como es posible que Apple cambie tan rápidamente de un procesador a otro, con los trillones de líneas de código que ahora forman macOS y todos los programas compatibles con esa plataforma — incluyendo toda la suite profesional de Adobe y el todavía imprescindible Microsoft Office — sigue leyendo.

Preparados para la migración desde el 2001

Apple lleva preparada para esta migración desde el 24 de marzo de 2001. Ésa fue la fecha en que lanzaron el Mac OS X 1.0.

El primer Mac OS X fue una versión de NextStep de NeXT — la compañía que Apple compró a finales de los noventa a Steve Jobs para que reemplazaran el obsoleto sistema Mac OS. El nuevo sistema operativo — sobre el que Tim Berners-Lee desarrolló la primera versión de la world wide web —  era básicamente un Unix retocado. Este nuevo sabor de Unix tenía un microkernel desarrollado por un genio llamado Avadis ”Avie” Tevanian, la cara lavada con un nuevo interfaz llamado Aqua y una caja de compatibilidad para aplicaciones Mac antiguas.

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(Image credit: Apple)

Aparte de marcar el retorno del fundador de Apple a los cuarteles generales de One Infinite Loop, comprar Next fue la mejor inversión que jamás ha hecho la compañía de la manzana. De hecho, es realmente la clave fundamental de su éxito que permitió la creación del iPhone, iPad, Apple Watch y Apple TV.

La razón es que NextStep — luego Mac OS X y ahora el actual macOS — es un sistema moderno que fue diseñado desde el principio para que sea escalable y hardware agnostic. Es decir, que no está ligado de forma permanente a un tipo de CPU o arquitectura de hardware. 

Esto permite que Apple pueda moverse de una plataforma a otra con soltura, aligerando peso y cambiando sub-sistemas de vídeo, audio, conectividad o almacenamiento según la plataforma. 

Simplificando mucho, sólo hay cambiar el kernel — el corazón del sistema operativo — recompilar y ajustar los sub-sistemas que hacen de capas de abstracción entre el hardware y las aplicaciones que utilizan los usuarios, para que todo funcione en un nuevo hardware. Lógicamente, una máquina como el iPhone tiene requerimientos de interfaz y sistemas que no tiene un Mac pero, básicamente, es el mismo perro con distinto collar y pelaje.

En el caso del Mac, sin embargo, las aplicaciones sólo requieren una recompilación para que puedan ser ejecutadas en un Mac con una nueva CPU. Estas aplicaciones también requieren ser probadas y el coste de migración no es cero, pero es extremadamente reducido. Lo suficiente para que los desarrolladores no se quejen y sigan a Apple hasta el mismísimo infierno.

Las migraciones de CPU previas fueron un éxito total

Todo esto es no es sólo en teoría. Está probado en la historia misma de macOS. 

Para empezar, el NextStep 1.0 — lanzado en 1989 — se desarrolló sobre máquinas propietarias con procesadores de la serie 68000 de Motorola. Pero cuando NeXT dejó de fabricar hardware, migraron todo el sistema operativo a procesadores Intel en cuestión de semanas. En 1995, NextStep corría sobre PC, estaciones de trabajo de Sun Microsystems con procesadores SPARC y estaciones HP basadas en la arquitectura PA-RISC. Y con el sistema operativo, los desarrolladores pudieron sacar todas sus aplicaciones para esas plataformas sin esfuerzo significativo.

Cuando Apple compró NeXT, el equipo liderado por Avie Tevanian tuvo que volver a recompilar el kernel para PowerPC, que eran los chips de IBM, Motorola y Apple basados en la arquitectura POWER de IBM. De nuevo, los desarrolladores que venían de NextStep sólo tuvieron que recompilar y reajustar sus aplicaciones al nuevo interfaz.

MacBook Pro 15.4 with Intel

(Image credit: Apple)

Luego vino la migración de PowerPC a Intel. Esta se anunció en la conferencia de desarrolladores de Junio de 2005 junto con un PC “de transición” sólo para desarrolladores y fue extremadamente rápida.

En Enero de 2006, Apple sacó el MacBook Pro de 15 pulgadas el iMac Core Duo, ambos con CPUs Intel Core Duo.

En Febrero, salió el Mac Mini con un Intel Core, seguido del MacBook Pro de 17 pulgadas en abril de 2006, y el MacBook 13 en Mayo.

En Agosto de 2006, la transición estaba completa y todos los productos de Apple tenían procesadores Intel, incluyendo el nuevo Mac Pro y el Xserve. Poco más de un año más tarde, Apple saca el último Mac OS X — versión 10.5 — que correría en procesadores PowerPC. 

La transición fue todo un éxito para desarrolladores y usuarios, y representó un boom de ventas de las máquinas Mac.

Esta migración será todavía más fácil

Si eso pasó en los años 2000, imaginad ahora que macOS está mucho más depurado y todavía mejor estructurado que Mac OS X.

No es de extrañar que Kuo diga que, aunque Apple no va a cambiar los procesadores de la noche a la mañana y empezará con los de la gama baja a finales de año, la migración será “agresiva”. 

Es indudable que, a no ser que pase algo extraño, si realmente Apple ha decidido el cambio de CPU como afirma Kuo, esta transición ocurra en el transcurso de un año. Apple tiene más productos, pero tiene la maquinaria de desarrollo y producción más engrasada que nunca. 

SNo os sorprendáis si, para estas fechas en 2021, tenemos toda la linea de MacBooks reconvertida a ARM. Espero que sí, porque los chips móviles de Intel ya huelen.